Historia antigua

Peste Negra: Qué Fue, su Origen y su Fin

La Peste Negra fue una pandemia de peste bubónica provocada por la bacteria Yersinia pestis. Se propagó por Asia y Europa en el siglo XIV, transmitiéndose principalmente a través de pulgas que infestaban ratas y, en menor medida, por contacto directo entre personas.

En el continente europeo la epidemia duró entre 1347 y 1353. Se estima que entre 25 y 100 millones de personas murieron, lo que representa aproximadamente un tercio de la población europea de la época.

El brote tuvo su origen en Asia Central (probablemente en la actual China) y llegó al oeste a bordo de los barcos que comerciaban entre Asia y Europa. Los navíos transportaban ratas portadoras de pulgas infectadas, facilitando la transmisión del patógeno.

Origen de la Peste Negra

El comercio marítimo en el Mediterráneo y el Mar Negro fue el principal vehículo de difusión. Uno de los primeros registros data de 1346, durante el asedio de la ciudad de Caffa (actual Feodosia, Crimea) entre genoveses y mongoles. Los genoveses, al observar que los mongoles musulmanes sucumbían a la enfermedad, la interpretaron como un castigo divino contra los no cristianos.

Al terminar los combates, los genoveses regresaron a la península itálica con ratas infestadas de pulgas, desatando una serie de brotes en puertos como Venecia, Marsella, Barcelona y Valencia. Otra ruta de propagación importante fue la Ruta de la Seda, por la que caravanas transportaban mercancías y, sin saberlo, el agente infeccioso.

Las ciudades, al concentrar a la población, experimentaron tasas de contagio mucho más altas que las zonas rurales.

Características de la enfermedad

La peste podía manifestarse de tres formas: pneumónica, bubónica y septicémica. Los síntomas más comunes incluían dolor corporal, fiebre alta, hemorragias por orificios, inflamación de los ganglios linfáticos y la aparición de bubones, protuberancias dolorosas en la piel que recordaban a los bulbos de las plantas.

Esta última manifestación le valió al padecimiento el nombre de “peste bubónica”.

Los médicos de la Peste Negra

Durante la epidemia, las ciudades contrataban a médicos para atender a los enfermos, aunque muchos carecían de formación académica. Fue recién en el siglo XVII, durante la Edad Moderna, cuando surgieron los famosos “médicos de pico” con mascarillas de cuero y un pico largo lleno de hierbas aromáticas, creyendo que el mal se transmitía por el aire contaminado y los malos olores.

Estos profesionales contabilizaban fallecidos, avisaban a las autoridades sobre nuevos focos y, aunque algunos se enriquecían, muchos también sucumbieron a la enfermedad.

Peste Negra: Qué Fue, su Origen y su Fin

¿Cuál era la cura?

No existía un tratamiento eficaz. La medida principal era aislar a los enfermos y aplicar cuarentenas. Algunas ciudades encendían hogueras y quemaban hierbas para “purificar” el aire, y se administraban bebidas calientes con valeriana y verbena, aunque su efectividad era nula.

Fin de la epidemia

La Peste Negra disminuyó gracias a medidas de higiene, confinamiento, construcción de hospitales fuera de las murallas y la incineración de los cuerpos. Sin embargo, la enfermedad nunca desapareció por completo; brotes esporádicos se registraron hasta principios del siglo XX.

Consecuencias

Mientras la peste devastaba Europa, Francia e Inglaterra libraban la Guerra de los Cien Años. La combinación de guerra y pandemia provocó profundos cambios sociales y económicos:

  • Disminución drástica de la población, agravada por otras epidemias como el sarampión y la gripe.
  • Escasez de mano de obra agrícola, caída de la producción y aumento de impuestos por parte de los señores feudales.
  • Revueltas campesinas y migración masiva del campo a las ciudades, fortaleciendo a la burguesía y acelerando la crisis del feudalismo.
  • Apropiación de tierras y bienes abandonados por los fallecidos.
  • Intensificación de movimientos religiosos como los flagelantes y mayor demanda de indulgencias.

Peste Negra en Brasil

Brasil vivió un brote de peste bubónica entre 1900 y 1907. En 1899, la ciudad portuguesa de Oporto fue afectada y los barcos brasileños que comerciaban allí introdujeron la enfermedad en el país. Los primeros casos se detectaron en Santos (SP), pero la mayor devastación se produjo en Río de Janeiro, entonces capital, donde la peste se sumó a epidemias de fiebre amarilla y viruela.

La crisis se controló mediante estrictas medidas sanitarias, vacunación y mejoras en la higiene pública, aunque la falta de información generó la Revolta da Vacina en 1904.

Enlaces relacionados

  • Edad Media Baja
  • Guerra de los Cien Años
  • Caída de Constantinopla
  • Las mayores pandemias de la historia humana
  • Gripe española

Referencias bibliográficas

SILVA, Marcelo Cândido Da. Medieval History. 1.ª ed. São Paulo: Context, 2019. pp. 115‑135.


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