
Breve biografía
Tito (latín: Imperator Titus Caesar Vespasianus Augustus, 30 de diciembre de 39 – 13 de septiembre de 81) fue el segundo emperador de la dinastía Flavia, reinando entre 79 y 81 d.C. Es recordado sobre todo por la conquista de Jerusalén en el año 70 y por el Arco de Tito, erigido por su hermano Domicio.
Infancia y formación
Nacido en Aquae Cutiliae, Sabina (algunas fuentes indican Roma), era hijo de Vespasiano. Provenía de una familia de notables municipales; su abuelo pertenecía al orden ecuestre de la región de Rieti. Creció en la corte imperial junto a Británico, hijo de Claudio, y recibió una educación esmerada, aprendiendo griego y latín bajo la tutela de Sosibio.
Carrera militar y política
Su primer cargo público fue tribuno militar en Alemania y Bretaña alrededor de 56‑57 d.C. En 67, antes de que su padre fuera proclamado emperador, Tito fue legado de la Legión XV Apolinaris en Judea, participando en la supresión de la Primera Guerra Judeo‑Romana. A los 28 años ya dirigía operaciones militares y diplomáticas.
Durante la crisis del año 69, apoyó a su padre en la negociación con los gobernadores de Siria y Egipto, facilitando la ascensión de Vespasiano al trono. En 70 comandó el asedio que culminó con la destrucción del Segundo Templo de Jerusalén, un episodio descrito por Flavio Josefo.
Funciones bajo Vespasiano
Tras la victoria en Judea, Tito celebró un triunfo en Roma (octubre de 70‑junio de 71) y recibió el honor de una procesión triunfal. Fue nombrado copríncipe con su hermano Domiciano y, según Suetonio, “socio del poder y guardián del imperio”. Ocupó cargos como tribuno, censor (73‑74) y consulado siete veces (70, 72, 74, 75, 76, 77 y 79). En 72 se convirtió en prefecto del pretorio, cargo inusual para un equitación.
Reinado como emperador (79‑81)
Al morir Vespasiano en junio de 79, Tito heredó el trono. Su corto reinado estuvo marcado por una serie de catástrofes: la erupción del Vesubio (24 agosto 79) que sepultó Pompeya y Herculano, un gran incendio en Roma (80) y una plaga que acabó con su vida en septiembre de 81. A diferencia de sus predecesores, gestionó la ayuda a los damnificados, pagando subsidios a los supervivientes y devolviendo la propiedad de los fallecidos sin herederos.
En el año 80 inauguró el Coliseo (Anfiteatro Flavio), ofreciendo juegos fastuosos que consolidaron su popularidad.
Controversias y vida personal
Antes de ser emperador, Tito fue acusado de comportamientos despóticos y de una relación polémica con la reina judía Berenice, nieta de Herodes el Grande. La unión, percibida como una amenaza oriental, generó sospechas en la aristocracia romana. Tras la muerte de su padre, Tito envió a Berenice de regreso a Judea y se alejó de los excesos de su juventud.
Legado
Aunque su reinado duró apenas dos años, la combinación de su conducta reformada, la gestión de desastres y la magnitud de los espectáculos públicos le valió el aprecio del pueblo. Fue deificado por el Senado y recordado como un emperador que, a pesar de sus errores iniciales, mostró compasión y sentido del deber.
Familia
Con su esposa Marcia Furnilla tuvo una hija, Julia Titi, también conocida como Julia Flavia.