Historia antigua

El incidente del Laconia: submarinos alemanes que rescataban náufragos atacados por aviones estadounidenses

Contexto histórico

En 1946, Karl Dönitz, entonces Großadmiral de la Kriegsmarine y presidente provisional de Alemania tras la muerte de Hitler, compareció en los juicios de Núremberg. Entre los cargos se encontraba la orden que prohibía rescatar a los náufragos de barcos aliados.

Irónicamente, el caso que debía condenarlo mostró que los submarinos alemanes sí ayudaban a los supervivientes, y reveló la acción de aviones estadounidenses en el llamado incidente del Laconia.

El RMS Laconia

El RMS Laconia era un transatlántico británico de 183,26 m de eslora, 22,43 m de manga, 19.695 toneladas brutas y velocidad de 16 nudos. Lanzado en 1921, sirvió como convoyista hasta 1941, cuando fue reconvertido en transportador de prisioneros de guerra.

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El 12 de septiembre de 1942, mientras cruzaba el Atlántico al noroeste de la isla Ascensión, fue torpedeado por el submarino alemán U‑156, un tipo IXC de gran capacidad armamentística.

El ataque del U‑156

El U‑156, bajo el mando del capitán Werner Hartenstein, había hundido ya una decena de buques mercantes y atacado al destructor estadounidense USS Blakeley. Tras avistar el humo del Laconia, el submarino disparó dos torpedos que impactaron a las 22:03, iniciando el hundimiento.

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El Laconia lanzó sus botes salvavidas, pero la mitad no pudo embarcarse por fallos técnicos. Los prisioneros italianos, encerrados en la bodega, lograron escapar por escotillas y ventilaciones, intentando subir a los botes.

Los guardias polacos, desprovistos de munición, los repeleron con bayonetas. Muchos italianos se lanzaron al mar; la escena se asemejaba al desastre del Titanic, con botes medio vacíos y una gran cantidad de sangre que atrajo tiburones.

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Hartenstein, al ver la magnitud del drama, hizo superficie, izó la bandera de la Cruz Roja y solicitó ayuda. El buque se hundió a las 11:23, pero el capitán del submarino envió un mensaje codificado al BdU (Comandante en Jefe de los U‑boot) informando de la situación.

Rescate y reacción alemana

Se enviaron siete submarinos del llamado "Eisbär Pack" para recoger a los supervivientes. Hitler, sin embargo, ordenó a Erich Raeder que los submarinos regresaran a sus misiones, mientras se solicitaba apoyo a la Francia de Vichy.

El Comandante Cappellini italiano y el crucero francés Gloire llegaron con ayuda humanitaria. Cuando el U‑156 había recogido a 193 personas, Hartenstein transmitió un segundo mensaje, en inglés, pidiendo a cualquier nave que se acercara que no sería atacada.

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El ataque aéreo estadounidense

El 16 de septiembre, un bombardero B‑24 Liberator estadounidense avistó al U‑156. A pesar de recibir un mensaje morse que advertía sobre la presencia de civiles a bordo, la orden procedente de la base en Ascensión era atacar, pues se sospechaba que el submarino solo había rescatado a los italianos.

El avión realizó cuatro pasadas, disparando ametralladoras y, en la última, lanzando dos cargas de profundidad. Dos de los botes de rescate fueron alcanzados, matando a gran parte de sus ocupantes. Hartenstein ordenó la inmersión, pero tardó en hacerlo para que la gente a bordo pudiera saltar al agua.

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Los submarinos alemanes U‑506 y U‑507, sin saber lo ocurrido, continuaron recogiendo sobrevivientes: 151 y 491 personas respectivamente, entre ellas mujeres y niños.

Consecuencias del ataque

Los botes que el U‑156 tuvo que abandonar llegaron a la costa con muy pocos sobrevivientes: uno tras un mes, otro tras cuarenta días.

Posteriormente, cinco aviones B‑25 partieron de Ascensión para buscar los submarinos. El U‑506 escapó sin daño; el U‑507 se reunió con Gloire y con los supervivientes, totalizando 597 británicos, 373 italianos y 70 polacos, de los cuales 48 eran mujeres y niños. Después de una escala en Dakar, fueron desembarcados en Casablanca.

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En total, del Laconia viajaban 2.732 personas; 1.113 fueron salvadas, 1.619 murieron (hundidos, atacados por aviones o devorados por tiburones). De los fallecidos, 1.420 eran prisioneros italianos.

El "Orden Laconia"

El episodio motivó la emisión del llamado Orden Laconia (también Triton Null) por Dönitz, que prohibía rescatar a náufragos para evitar que los submarinos fueran vulnerables a ataques aéreos.

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En el juicio de Núremberg, la orden fue utilizada como evidencia de crímenes de guerra. Sin embargo, la defensa mostró que la práctica de rescatar sobrevivientes era habitual entre los marinos alemanes y que los Aliados también habían adoptado políticas similares de no rescate.

Se citó, por ejemplo, la directiva del almirante estadounidense Chester Nimitz en el Pacífico y la orden británica de hundir cualquier buque enemigo en el Skagerrak, así como casos documentados de la Royal Navy que dispararon contra náufragos.

Los tratados navales de Londres (1930 y 1936) y el Acuerdo Naval Anglo‑Alemán de 1935 establecían la obligación de salvar a pasajeros y tripulantes; sin embargo, la práctica de la guerra total hizo que esas normas quedaran en entredicho.

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Conclusión judicial

Dönitz fue condenado por crímenes contra la paz y por crímenes de guerra relacionados con las órdenes de no rescate. La sentencia fue de diez años, cumplidos en la prisión de Spandau y liberado en 1956. Los ataques aéreos contra submarinos, aunque hoy se consideran crímenes de guerra, no fueron juzgados en aquel proceso.