Origen del "Sonderfahndungsliste GB"
El término Sonderfahndungsliste GB significa "Lista Especial de Búsqueda de Gran Bretaña". En la versión popular se le conoce como Libro Negro. Fue creado por los nazis en 1940, durante la Segunda Guerra Mundial, y contenía los nombres de personalidades que debían ser detenidas si la Operación León Marino ("Unternehmen Seelöwe") se hubiera concretado.
La Operación León Marino
Esta era la designación que la Kriegsmarine alemana dio al plan de invasión a Gran Bretaña, complementado con la Operación Green, que pretendía ocupar Irlanda. Ideada en otoño de 1939 y presentada a Hitler en primavera de 1940, la operación fue pospuesta repetidamente y finalmente abandonada en 1942 cuando Alemania lanzó la invasión de la URSS (Operación Barbarroja).
Si hubiese tenido éxito, habría supuesto una oleada de arrestos masivos basada en un precedente: el Sonderfahndungsbuch Polen, que listó 61.000 nombres polacos destinados a la exterminación en la Operación Tannenberg.
El manual de los invasores
Tras la caída de Francia, los nazis concentraron sus esfuerzos en el Canal de la Mancha. El gobierno británico sabía que sus defensas eran insuficientes: el ejército estaba debilitado tras la evacuación de Dunkirk y, aunque la Royal Navy seguía siendo superior en el mar, la Luftwaffe podría impedir cualquier contraataque.
Espías alemanes recopilaron mapas, fotografías y datos topográficos de las islas, y el SS‑Oberführer Walter Schellenberg preparó para la RSHA (Oficina Central de Seguridad del Reich) el Informationsheft Grossbritannien. Este documento describía la política, la administración y la economía británica, y enumeraba a las figuras públicas más relevantes.
El "Libro Negro" propiamente dicho
El anexo de 104 páginas del Informationsheft GB contenía la Sonderfahndungsliste GB, una lista negra de 2.820 nombres, ordenados alfabéticamente y, en algunos casos, acompañados de fotografías. La lista especificaba si la captura correspondía a la Gestapo (Amt VI) o a la inteligencia exterior (Amt VI Ausland‑SD). Incluía a políticos, militares, intelectuales, artistas y, por supuesto, a judíos.
Algunos de los nombres más destacados:
- Winston Churchill (primer ministro)
- Robert Baden‑Powell (fundador de los Boy Scouts)
- Clement Attlee (líder laborista que sucedería a Churchill)
- Neville Chamberlain
- Charles de Gaulle (exiliado en Londres)
- Anthony Eden
- Edward Morgan Forster
- Sigmund Freud
- Aldous Huxley
- Alexander Korda
- Bertrand Russell
- H. G. Wells
- Stefan Zweig
- Virginia Woolf
Sin embargo, la lista contenía errores notables: incluía a personas fallecidas (Lytton Strachey) o que ya no residían en Gran Bretaña (Paul Robeson), y omitía a figuras obvias como George Bernard Shaw o el exprimer ministro David Lloyd George.
Destino del Libro Negro
El 12 de mayo de 1940, el SS‑Brigadeführer Franz Six fue nombrado para coordinar la represión en Londres, pero la invasión fue pospuesta indefinidamente y nunca se ejecutó. El libro quedó archivado en la sede de la RSHA en Berlín y fue descubierto en septiembre de 1945. De los 20.000 ejemplares impresos, solo se conservan dos: uno en el Imperial War Museum y otro en la Hoover Institution Library and Archives.
Reacciones y legado
Irónicamente, tras la guerra, aparecer en la lista se convirtió en una especie de "distinción" entre la élite conservadora británica, que a veces celebraba su inclusión como señal de anti‑sosialismo. La escritora y sufragista Rebecca West, sin embargo, respondió con humor cuando los nombres fueron publicados: envió un telegrama a su amigo Noël Coward diciendo: «Querido, la gente con la que deberíamos haber muerto».