Historia antigua

Gruinard, la isla escocesa contaminada con ántrax durante la Segunda Guerra Mundial

Una isla aislada con un pasado sombrío

Gruinard es una pequeña isla ovalada, de unos dos kilómetros de largo por uno de ancho, situada en la bahía del mismo nombre, entre Gairloch y Ullapool, a un kilómetro de la costa noroeste de Escocia. Aunque no forma parte de las Hébridas, su historia está ligada a los clanes locales; en el siglo XVI el clérigo Donald Munro la describió como propiedad del clan MacKenzie, partidario de Robert the Bruce y, tres siglos después, de la causa jacobita.

Gruinard, la isla escocesa contaminada con ántrax durante la Segunda Guerra Mundial

El escenario ideal para la guerra biológica

Deshabitada desde la década de 1920 y prácticamente desforestada, Gruinard ofrecía las condiciones perfectas para experimentos bacteriológicos. Por eso, en 1942, en plena Segunda Guerra Mundial, el Departamento de Biología de Porton Down (Ministerio de Defensa británico) eligió la isla para llevar a cabo la Operación Vegetarian.

¿En qué consistía la Operación Vegetarian?

El plan británico pretendía lanzar sobre los campos alemanes “pasteles” para ganado impregnados con esporas de Bacillus anthracis, el bacilo causante del ántrax. Si los animales morían, la carne contaminada podría infectar a la población humana, provocando una epidemia mortal; de no ser así, la destrucción del ganado provocaría hambruna. El nombre “Vegetarian” era una macabra ironía, una medida extrema de represalia ante la posible amenaza nazi de armas biológicas.

Gruinard, la isla escocesa contaminada con ántrax durante la Segunda Guerra Mundial

Los ensayos en Gruinard

El proyecto, dirigido por el científico Paul Fildes, reunió a un equipo de cincuenta personas bajo el mando del Sir Oliver Graham Sutton. Tras obtener permiso del propietario, se introdujeron ochenta ovejas en la isla, distribuidas en distintos sectores donde se detonaron bombas cargadas con la cepa extremadamente virulenta Vollum 14578. Las ovejas murieron una tras otra, como quedó registrado en una película en color de 16 mm, demostrando la viabilidad del método.

Sin embargo, la descontaminación de los cadáveres y el suelo resultó insuficiente; la isla quedó impregnada de esporas que permanecerían activas durante décadas. El gobierno británico expropió la isla con la promesa de devolverla por un precio simbólico de quinientos libras cuando fuera segura, pero la falta de fondos posguerra la mantuvo bajo cuarentena durante 40 años, con análisis anuales que confirmaban la presencia de ántrax.

El epílogo inesperado

En 1981, un grupo autodenominado Dark Harvest Commando of the Scottish Citizen Army envió amenazas a los medios, exigiendo la descontaminación de la isla. Ese mismo día, entregaron a Porton Down una muestra de suelo que contenía bacterias de ántrax; días después, una muestra similar apareció en Blackpool durante el congreso del Partido Conservador, aunque sin bacterias detectables.

Gruinard, la isla escocesa contaminada con ántrax durante la Segunda Guerra Mundial

Descontaminación y fin de la cuarentena

El gobierno tardó hasta 1986 en actuar. Se rociaron 280 toneladas de formaldehído diluido en agua de mar sobre 196 hectáreas y se retiró la capa superficial del suelo en los puntos más críticos. Cuando un nuevo rebaño de ovejas llegó sin presentar problemas de salud, se confirmó la limpieza total.

El 24 de abril se levantó la cuarentena y, cuatro días después, los herederos del antiguo propietario cobraron los quinientos libras prometidos. Así, la única víctima real fueron las ovejas que sirvieron de conejillos de indias en 1942.