Historia antigua

Los tipos de vino que consumían los romanos

Los romanos eran grandes amantes del vino y cultivaban una amplia variedad de cepas, empleando distintas técnicas de fermentación. A continuación se presentan algunos de los vinos más habituales en la antigua Roma.

Falerno (Falernum)

Considerado uno de los vinos más célebres y apreciados, el falerno se elaboraba en la región de Campania, principalmente con las variedades Aglianico y Piedirosso. Su sabor intenso y aromático, junto con un envejecimiento de varios años, lo convertía en una bebida de lujo.

Caecubano

Proveniente de la zona del Lacio, el caecubano se hacía con uvas Trebbiano y Sangiovese. Era un vino de alta calidad, reservado para celebraciones especiales, y se distinguía por su color rojo profundo y su cuerpo robusto.

Massicano

Originario también de Campania, el massicano utilizaba la variedad Falanghina. Era un vino ligero y afrutado, con una ligera acidez, ideal para acompañar las comidas.

Albanum

Producido en las colinas de Albano, cerca de Roma, el albanum combinaba Trebbiano y Malvasía Blanca. Destacaba por su aroma delicado y floral y su sabor ligeramente dulce; a menudo se servía frío como refresco veraniego.

Sabinum

Este vino procedía de las colinas sabinas, al noreste de la ciudad, y se elaboraba con una mezcla de Trebbiano y Sangiovese. Tenía un carácter rústico y terroso, con alto contenido de taninos que se suavizaban con el envejecimiento.

Setino

El setino, elaborado en la zona de Sezze, utilizaba la uva Moscato di Terracina. Era notablemente dulce y floral, y se servía como vino de postre o se utilizaba para preparar vino caliente especiado.

Estos ejemplos ilustran la sofisticada cultura vinícola romana, en la que el vino tenía un papel central tanto en la vida cotidiana como en los rituales sociales y ceremoniales.