Introducción
La Reforma religiosa del siglo XVI se manifestó en varios países europeos. En Inglaterra, a diferencia de los movimientos luterano y calvinista, la ruptura con la Iglesia de Roma fue impulsada por el rey Enrique VIII y no por teólogos críticos.
Motivos del cisma
Enrique VIII estaba casado con Catalina de Aragón, pero la falta de un heredero varón le llevó a solicitar al Papa Clemente VI la anulación del matrimonio. Ante la negativa papal, el monarca declaró su divorcio en un tribunal nacional en 1533 y, al año siguiente, fue excomulgado.
Sin embargo, la cuestión matrimonial no fue la única razón del cisma. Las tensiones políticas entre Inglaterra y Roma se remontan a la Guerra de los Cien Años y al Cisma de Occidente, cuando los altos dignatarios católicos en Aviñón mostraban mayor afinidad con Francia que con Inglaterra. Además, ya a finales del siglo XV surgían críticas al clero católico, encabezadas por John Wycliffe, que denunciaban tanto doctrinas como la opulencia clerical en una sociedad empobrecida.
El Acta de Supremacía
Tras la excomunión, el Parlamento inglés aprobó el Acta de Supremacía, que declaraba al monarca como "Supremo Cabeza de la Iglesia de Inglaterra". Con esta medida nació la Iglesia Anglicana, que mantuvo la estructura eclesiástica católica pero adoptó, con el tiempo, doctrinas calvinistas.
Repercusiones económicas
El Estado inglés confiscó los bienes de la Iglesia católica, sobre todo las tierras de los monasterios, que fueron vendidas a nobles, comerciantes y agricultores. Estas disposiciones favorecieron a la burguesía emergente y a los terratenientes vinculados al incipiente capitalismo.

Imagen: sello que representa a Catalina de Aragón, primera esposa de Enrique VIII.
Consecuencias familiares
Irónicamente, Enrique VIII no tuvo hijos varones con Ana Bolena; su única descendencia con ella fue la futura reina Isabel I. Ana fue acusada de traición, condenada y ejecutada en 1536. Enrique se casó cuatro veces más; sólo con su tercera esposa, Juana Seymour, tuvo un hijo varón, Eduardo, que lo sucedió en el trono. Su quinta esposa, Catalina Howard, también fue decapitada por supuesta infidelidad.
Consolidación del anglicanismo
\nEl anglicanismo se afianzó definitivamente durante el reinado de Isabel I (1558‑1603), tras el intento de su hermana María Tudor de restaurar el catolicismo.
Recursos adicionales
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