Wartburg es una fortaleza emblemática de la historia alemana, situada en una colina escarpada que domina la ciudad de Eisenach, en Turingia.
Orígenes y desarrollo medieval
La colina se fortificó ya en 1080. El landgrave Hermann I de Turingia (muerto en 1217) reconstruyó el castillo y lo convirtió en la sede de una animada corte, frecuentada por poetas y músicos itinerantes como Walther von der Vogelweide y Wolfram von Eschenbach.
La Guerra de los Cantores y Wagner
Un siglo después, la Wartburg apareció en la famosa canción de la Guerra de los Cantores, un poema en el que los poetas compiten cantando los elogios a sus mecenas rivales. El compositor Richard Wagner adaptó esta leyenda en su ópera Tannhäuser (1845).
Posesión de los duques de Sajonia
Desde 1485, el castillo y sus dominios pertenecieron a los duques ernestinos de Sajonia. En 1521, el elector Federico III ofreció refugio a Martín Lutero, quien permaneció allí de mayo de 1521 a marzo de 1522 y comenzó su traducción al alemán del Nuevo Testamento griego.
Siglo XIX y la celebración luterana
En 1817, la Wartburg fue escenario de un festival que conmemoró el centenario del nacimiento de Lutero. La manifestación nacionalista de estudiantes protestantes desencadenó medidas represivas por parte de los gobiernos conservadores alemanes.
Restauración y reconocimiento mundial
El gran duque Carlos Alejandro de la Casa Ernestina de Sajonia‑Weimar‑Eisenach (1818‑1901) patrocinó una importante restauración del castillo, que había decaído desde la época de Lutero. La fortaleza, que incluye el palacio románico de los sepulcros del país de Turingia, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999.

