Entrenamiento básico
Antes de embarcarse hacia Gallípoli, los soldados completaban un entrenamiento básico en campamentos de sus países o en Egipto. Este programa abarcaba:
- Instrucción de orden y disciplina
- Manejo de armas
- Técnicas de campo
- Orientación cartográfica
- Primeros auxilios
Entrenamiento especializado
Según la función que desempeñarían, recibían formación adicional, como:
- Prácticas de artillería
- Guerra de trincheras
- Desembarcos anfibios
- Reconocimiento
- Entrenamiento de francotirador
Entrenamiento físico
Para mejorar la resistencia y la forma física, se realizaban ejercicios intensos:
- Carreras
- Marchas largas
- Calistenia
- Boxeo
- Lucha libre
Preparación mental
Además del aspecto físico, los hombres eran preparados mentalmente para los retos del frente:
- Conferencias sobre la historia del Imperio Otomano y la región
- Informes sobre las capacidades militares del enemigo
- Debates sobre los peligros y dificultades de la campaña
En conjunto, los soldados que participaron en la campaña de Gallípoli recibieron una formación exhaustiva que abarcó habilidades técnicas, físicas y mentales para afrontar una de las operaciones más duras de la Primera Guerra Mundial.