Descubrimientos arqueológicos

Gobustán (Azerbaiyán): los orígenes del arte entre Europa y Asia

Gobustán, Azerbaiyán: cruce de caminos entre Europa y Asia

El panorama actual difiere mucho de lo que se conocía hace pocos años, gracias a nuevas técnicas de datación y a descubrimientos fuera de la Península Ibérica y Francia. Hoy sabemos que las primeras imágenes rupestres, es decir, las grabadas en soportes pétreos inmóviles, fueron realizadas por Homo neanderthalensis en Europa hace al menos 65 000 años; las más antiguas atribuidas a Homo sapiens se datan en Indonesia. Progresivamente se han localizado cavidades, refugios o lugares al aire libre con grabados o pinturas en Inglaterra, Croacia, Grecia, Timor, China y Egipto, creando un escenario antes inimaginable para la comunidad científica.

En este contexto de revisión del conocimiento, la zona de contacto geográfico entre Europa y Asia se presenta como una región de gran potencial para avanzar en la comprensión del simbolismo gráfico. El complejo de arte rupestre al aire libre de Gobustán, en Azerbaiyán, cuyo estudio ha contado con el apoyo de la Fundación Palarq, es clave.

Gobustán se ubica en la parte sureste del Gran Cáucaso, en la ribera occidental del mar Caspio. Forma parte de una meseta rocos a que se extiende por la zona semidesértica del centro del país y es uno de los sitios prehistóricos con arte rupestre más importantes del mundo, reconocimiento que la UNESCO le otorgó en 2007.

Gobustán (Azerbaiyán): los orígenes del arte entre Europa y Asia

Valor y singularidad del conjunto

El arte rupestre de Gobustán refleja los primeros trabajos artísticos de la humanidad. En él se reconocen los orígenes del arte, el simbolismo y la capacidad de abstracción humana. Su valor universal es excepcional por la calidad y densidad de los grabados: al menos 6 000 figuras talladas en cerca de mil rocas, con una enorme variedad temática, cronológica (incluyendo momentos históricos) y estilística.

Palimpsestos de piedra

Muchas de las rocas grabadas presentan surcos profundos y anchos que facilitan su visión. Son verdaderos palimpsestos, superficies en las que motivos fueron tallados durante milenios, lo que confiere a cada lugar un significado simbólico especial. Los diseños se transmitían oralmente de generación en generación, ampliándose, reutilizándose y modificándose con el tiempo, y posiblemente acompañados de actos rituales en los que el espacio o la roca tenían tanto peso simbólico como las propias figuras.

Fases y temáticas principales

La fase más antigua se concentra en los sectores de Böyükdaş, Kiçidaş y Şongardağ. Allí predominan figuras animales (bóvidos, cabras y équidos) representadas de forma realista pero con cuerpos geométricos y contornos poco modulados, sin gran detalle anatómico interno. Estas figuras estandarizadas buscan identificar la especie más que a un individuo concreto y aparecen, por lo general, aisladas o en agrupaciones sin formar escenas narrativas.

Gobustán (Azerbaiyán): los orígenes del arte entre Europa y Asia

Representaciones humanas

Resulta notable la presencia de figuras humanas, tanto masculinas como femeninas, algunas con dimensiones casi naturales. En varios casos aparecen varios individuos agrupados, lo que podría interpretarse como posibles danzantes, a veces en relación espacial con animales, sugiriendo un vínculo con ritos. No obstante, la datación de estas figuras sigue siendo objeto de debate: ¿tienen más o menos de 10 000 años? ¿Pertenecen al Paleolítico?

Navegación y otros signos

La atribución de signos y formas figurativas como embarcaciones a periodos paleolíticos también es controvertida. No sorprende que se encuentren evidencias que respalden la hipótesis de navegación en épocas muy antiguas, sobre todo en Gobustán, situado a solo 4,5 km de la actual costa del mar Caspio y, en ciertos momentos, aún más próximo a áreas con arte.

Vínculo con restos arqueológicos

Lo que hace a Gobustán particularmente importante es que, en algunos refugios (por ejemplo, Ana‑Zaga y Gaya‑Arasi), los grabados están asociados a restos arqueológicos de actividad cotidiana. En ciertos casos los sedimentos cubren las paredes grabadas, e incluso fragmentos de roca se han incorporado a los niveles arqueológicos, permitiendo fechar directamente la ejecución de los grabados, una situación extremadamente rara a nivel mundial. Además, esta superposición muestra cómo los espacios de vida diaria (descanso, alimentación, socialización) podían coexistir con los espacios de carácter ritual, evidenciando la multifuncionalidad de los lugares.

Gobustán (Azerbaiyán): los orígenes del arte entre Europa y Asia

Conclusiones

En síntesis, los grabados más antiguos de Gobustán constituyen un testimonio excepcional de una forma de vida desaparecida. Representan actividades humanas, complejidad cognitiva y simbólica, y están estrechamente ligados a la construcción de los primeros lenguajes gráficos y la comunicación formal.

Gobustán ofrece respuestas a preguntas aún abiertas: ¿Cuándo surgió el arte rupestre prehistórico en Asia occidental? ¿Cómo se desarrollaron estilísticamente los motivos paleolíticos? ¿Cuál es la relación entre el espacio simbólico y el cotidiano? ¿Qué factores culturales o sociales explican la enorme concentración de arte rupestre en este lugar?

Por último, la tradición paleolítica de Gobustán muestra vínculos gráficos con áreas situadas a más de 4 000 km de distancia. Por ello, el estudio de su arte, en la puerta de Europa, resulta fundamental para comprender la movilidad de los grupos humanos y los orígenes de la interculturalidad y la globalización temprana.