Este pequeño fragmento tallado de ócre habría sido utilizado como lápiz hace más de 10 000 años.

El trozo de ócre tallado podría ser uno de los primeros lápices empleados por el ser humano.
Descubrimiento en Scarborough
Arqueólogos de la Universidad de York hallaron, cerca del pueblo de Scarborough, en el noroeste de Inglaterra, este diminuto fragmento rojo de ócre de 22 mm de largo por 7 mm de ancho. Fue desenterrado junto a un antiguo lago cubierto de turba, lo que llamó de inmediato la atención de los especialistas, quienes lo consideran uno de los primeros lápices de la historia.
Según Andy Needham, del Departamento de Arqueología de la Universidad de York, la forma del objeto —algo rugosa— recuerda mucho a un lápiz: un extremo está redondeado, mientras que el otro presenta una punta extremadamente afilada, lo que sugiere que se utilizó. El investigador plantea que este lápiz pudo servir, hace más de 10 000 años, para colorear o adornar pieles de animales.
En el mismo sector, pero al otro lado del lago, los investigadores encontraron una gran piedra aún de ócre, con una superficie intensamente rayada, que probablemente fue raspada para extraer polvo de ócre.

Esta piedra de ócre fue raspada para recolectar polvo rojo. Crédito: Paul Shields / University of York
Importancia del ócre en la prehistoria
El ócre es un pigmento mineral esencial que utilizaban los cazadores‑recolectores prehistóricos de todo el mundo. Los hallazgos más recientes indican que los humanos recogían y procesaban ócre de diversas maneras durante el Mesolítico, entre el 10 000 y el 5 000 a.C. El ócre es una roca de arcilla que adquiere tonalidades rojas cuando contiene hematita, un pigmento mineral de origen férrico.