Descubrimientos arqueológicos

Editorial: Los nuevos exploradores

Science and the Future 851 está en los quioscos. Nuestra historia de portada: la gran aventura de las ciudades perdidas. Presentación en texto y vídeo por Dominique Leglu, director editorial.

Editorial: Los nuevos exploradores

Todos llevamos dentro un pequeño explorador. Desde niños, al abrirnos paso fuera de la cuna, el mundo se vuelve un territorio por descubrir. Para algunos adultos esa curiosidad nunca se apaga y, como señala el geógrafo e historiador Christian Grataloup, se vuelve una auténtica cruzada al estilo Indiana Jones. Selvas, desiertos, escaleras invadidas por raíces, montañas hostiles con cuevas llenas de tesoros ocultos…

Para describir científicamente las “ciudades perdidas”, tan poco conocidas, nuestra gran reportera Bernadette Arnaud las da vida este mes en Science and Future. Los especialistas se enfrentan al sol abrasador, a los monzones, a arañas y serpientes, caminan sobre barro o arena, y con los ojos bien abiertos tratan de desvelar secretos que aún yacen bajo tierra. No es una labor para cualquiera, pero quien la practica la convierte en pasión. El verdadero motor es el descubrimiento de lugares extraordinarios que despiertan infinitas preguntas.

“¿Qué historias ancestrales persigues, viajero?”

¿Hasta qué altura se alzaron esas ciudades? ¿Por qué desaparecieron? ¿Fue una destrucción brutal, como un tsunami que arrasó muros y vitrales? ¿O el fin inhumano de una guerra despiadada? ¿O, por el contrario, un abandono lento por el cambio de civilizaciones, la pérdida de rutas comerciales o el desplazamiento del poder? La impactante fotografía de la página 39, con la cabeza de un Buda emergiendo entre la maraña de una quesería, nos pregunta: ¿qué buscas, viajero? ¿Qué relatos ancestrales persigues? ¿Qué estás reinventando? Ese es el camino fuera de los senderos trillados que el número revelará, con la investigación de 2018.

Un anticipo de esta aventura ya se vislumbró en la retrospectiva de 2017, cuando se siguió explorando cavidades inesperadas dentro de la Gran Pirámide de Keops. La pasión por descubrir no tiene límites, al igual que la peligrosa búsqueda de curar enfermedades mediante la edición del genoma en embriones humanos. Las manipulaciones ya han comenzado y la apuesta es que no se detendrán. La cuestión es: ¿qué ética guiará estos avances? En este año, la revisión francesa de la ley de bioética coloca el debate sobre la posible creación de niños “no perfectos”, pero sí más saludables, en el centro de la discusión. La exploración del ser humano por el ser humano continúa.

*Mathew Browne recibió el premio al Fotógrafo Histórico del Año por la imagen mencionada.