Descubrimientos arqueológicos

El posible origen militar del autor del documento de martirio más antiguo de la Península Ibérica

El posible origen militar del autor del documento de martirio más antiguo de la Península Ibérica

En el contexto de la persecución, debemos situar el martirio del obispo de Tarragona, Fructuoso, junto a sus diáconos Augurio y Eulogio. Los tres clérigos fueron condenados a damnatio ad vivicomburium en el anfiteatro de Tarragona el 21 de enero de 259. Todo el proceso se relata en la Passio Fructuosi, el testimonio de martirio más antiguo de la Península Ibérica. El documento es anónimo; parece combinar una narración primitiva, probablemente basada en testimonios oculares de miembros de la comunidad cristiana y en los acta proconsularis conservados en el archivo provincial, con una redacción posterior realizada por una persona culta, quizá un eclesiástico, que añadió contenido teológico y sobrenatural. La parte final, tal como la conocemos, se puede fechar en la segunda mitad del siglo IV, aunque el núcleo original que describe la detención, el juicio y la ejecución es contemporáneo a los hechos.

El famoso hagiógrafo italiano Franchi De’Cavalieri sostiene que el texto original fue escrito por un soldado testigo de los hechos (Cf. Franchi De’Cavalieri 1935). Su tesis se basa en el uso de un vocabulario militar específico y en la minuciosidad de la narración. Así, la Passio comienza describiendo la captura del obispo y los diáconos, llevada a cabo por el cuerpo de beneficiarii.[2] El documento no solo menciona al ejército, sino que enumera los nombres de los soldados: «Aurelio, Festucio, Aelio, Pollentio, Donato y Máximo» (Passio Fructuosi, 1). También indica la fecha de la detención: «Aemiliano y Basso consules, XVII kalendas Februarias, dies dominica» (Passio Fructuosi, 1). El conocimiento preciso de estos nombres sugiere que el redactor tenía información de primera mano.

Resulta llamativa la naturalidad del diálogo que sigue a la llegada de los soldados: «Cui milites dicerunt: –Veni, praeses te arcessit cum diaconibus tuis.– Quibus Fructuosus respondit: –Eamus; aut, si vultis, calcium me. –Cui milites dixerunt: –Calcia te ad animum tuum.» (Passio Fructuosi, 1). Franchi De’Cavalieri interpreta esto como evidencia de que el autor fue testigo ocular, e incluso hipotetiza que pudo haber sido uno de los beneficiarii. El profesor Genaro Luongo no considera suficiente este argumento para afirmar la presencia del autor, pero sí admite que el texto pudo basarse en el testimonio de uno o varios de esos soldados, que tal vez se hubieran convertido al cristianismo (Luongo 2008, 280).

Tras seis días de prisión, el obispo y sus diáconos fueron llevados a juicio ante Emiliano, identificado como praeses (Passio Fructuosi, 2). El procedimiento siguió el patrón típico de la época: se interrogaba a los acusados, se les ofrecía la posibilidad de abjurar y, según su respuesta, se dictaba la sentencia. Fructuoso, Augurio y Eulogio no apostataron y fueron condenados a ser quemados vivos.

El martirio de San Fructuoso

La ejecución tuvo lugar el 21 de enero en el anfiteatro de Tarragona, el mismo día del juicio. La Passio Fructuosi relata que, antes de subir al patíbulo, un soldado se acercó al obispo para pedirle que rezara por él: «Qui cum se disclaciasset, accessit ad eum conmilito frater noster nomine Felix adpraehenditque dexteram eius…» (Passio Fructuosi, 3). Franchi De’Cavalieri interpreta el término conmilito como una clara señal de la ocupación militar del autor. Luongo, en cambio, sugiere que podría usarse metafóricamente para referirse a un «co‑religioso».

En los momentos previos al martirio, cuando los mártires ya estaban en la entrada del anfiteatro, el texto señala: «Igitur in fore amphitheatri constitutus, prope iam cum ingrederetur ad coronam inmarcescibilem potius quam ad poenam, observantibus licet ex officio beneficius, quorum nomina supra memoravimus…» (Passio Fructuosi, 4). Este es el último pasaje con referencia militar. Aunque ninguno de los dos investigadores extrae una conclusión definitiva, la descripción de los soldados ayuda a entender la función policial que desempeñaba ese cuerpo (Luongo 2008, 263). Los mismos soldados que arrestaron a los mártires el 16 de enero los acompañaron hasta la pira el 21 del mismo mes.

Es importante subrayar que la presencia de cristianos en el ejército no era extraordinaria en el contexto del siglo III. Tertuliano (c. 160‑c. 220) ya reconocía la existencia de cristianos entre las filas militares, aunque también advertía que debían mantener una actitud crítica frente al ejército. El uso conjunto de los términos conmilito y frater sugiere, por un lado, la relación profesional entre Félix y el obispo, y por otro, el vínculo de fe que los unía dentro de la fraternitas cristiana (Muñoz 2013, 63).

Notas

[1] Pena capital que implica ser quemado vivo.

[2] Eran beneficiarii praefeti pretoriarum, oficiales que podían pertenecer a las tropas pero gozaban de exenciones y funciones específicas (Menéndez 2011, 75‑76). Tenían amplios conocimientos administrativos y, como muestra la Passio Fructuosi, realizaban labores policiales.

[3] “Fructuoso descansaba en su cámara cuando los soldados beneficiarios Aurelio, Festucio, Elio, Polencio, Donato y Máximo se presentaron en su casa” (Passio Fructuosi, 1).

[4] “16 de enero, durante el consulado de Emiliano y Basso” (Passio Fructuosi, 1).

[5] El único año en que el 16 de enero cayó en domingo entre 250‑260 es 259.

[6] “Los soldados dijeron: –Ven, el gobernador te llama con tus diáconos.– Fructuoso respondió: –Vamos; o, si queréis, calzado me.” Los soldados contestaron: –Ponte el calzado si te place.” (Passio Fructuosi, 1).

[7] El término praeses designa al legatus pro praetore en el bajo Imperio. En este caso, Aemiliano sería el legatus Augustorum pro praetore Hispaniae Citeriore (Luongo 2008, 264).

[8] El lugar exacto del juicio y la prisión es desconocido; pudo haber sido en el foro provincial o en la residencia del gobernador.

[9] “Ya descalzo, un compañero de armas y hermano nuestro llamado Félix se le acercó, apretándole la mano derecha…” (Passio Fructuosi, 3).

[10] “Así, ante la puerta del anfiteatro, a punto de dirigirse a la corona inmarcescible más que al tormento, en presencia de los soldados beneficiarios que hemos mencionado, los observaban, aunque sólo por su cargo…” (Passio Fructuosi, 4).

Bibliografía

  • Franchi De'Cavalieri, P., 1935 (reimp. 1981): "Gli Atti di S. Fruttuoso di Tarragona", en Franchi De'Cavalieri, P., Note Agiografiche, fac. 8 (Studi e Testi 65), Ciudad del Vaticano, Biblioteca Apostólica Vaticana, 129‑199.
  • Luongo, G., 2008: «The Passio Fructuosi. Un approccio storico‑letterario», en Gavaldà, J. M. et al. (eds.), 2010: Pau, Fructuós i el cristianisme primitiu a Tarragona (I‑VIII siglos). Acts of the congress of Tarragona (19‑21 junio 2008). Tarragona, Liber – INSAF, 255‑280.
  • Menéndez Argüín, A. R., 2011: The Roman army on campaign. From Septimius Severus to Diocletian (193‑305 AD). Sevilla, Universidad de Sevilla.
  • Muñoz Melgar, A., Sant Fructuós de Tarragona. Aspectes històrics i arqueològics del seu culte, de l’antiguitat fins a l’actualitat, Universitat Rovira i Virgili, Tarragona 2013. https://www.tdx.cat/handle/10803/127105.
  • Ruiz Bueno, D., 1987: Acts of the Martyrs. Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos.
  • Sotomayor, M. y Fernández, J. (eds.), 2003: History of Christianity. The ancient world, vol. I. Madrid: Editorial Trotta – Universidad de Granada.

Este artículo forma parte del II Concurso Deserta Ferro de Microensayo e Microrelato, categoría microensayo. La documentación, veracidad y originalidad del artículo son responsabilidad exclusiva de su autor.