Descubrimientos arqueológicos

Egipto: el período predinástico y las primeras dinastías

Estado, escritura, divinidades… Al final del Neolítico, y aun antes de que los primeros faraones unificaran el país, ya existían los cimientos de la civilización egipcia.

Egipto: el período predinástico y las primeras dinastías

Frente a la llamada paleta de maquillaje de Narmer, vemos al faraón unificador de Egipto con la corona blanca del Alto Egipto mientras derrota a sus enemigos.

Este artículo proviene del número 197 de Sciences et Avenir (abril‑mayo 2019).

Historia

PERÍODO PREDINÁSTICO (ANTES DE 3100 a.C.)

Desde el cuarto milenio aparecen las primeras ciudades en el valle del Nilo —Nagada, Hierakonpolis y Elephantine—, ubicadas en el sur del territorio. Estas urbes están gobernadas por una élite que desarrolla una artesanía refinada (vasijas, paletas de maquillaje). En pocos siglos, la población del Delta adopta gradualmente la misma cultura que la del sur.

PERÍODO THINITA (3100‑2700 a.C.)

Alrededor de 3100 a.C., el rey Narmer —llamado Menes por los griegos y a veces identificado con un monarca llamado Aha— funda la Primera Dinastía, conocida como dinastía thinita porque probablemente procedía del Thinis (Alto Egipto). Por primera vez, el faraón gobierna las dos grandes regiones del país: el Alto Egipto (valle del Nilo) y el Bajo Egipto (delta del río), cada una con sus deidades y ritos propios. Esta soberanía total se simboliza con la doble corona. Abydos, sede de la necrópolis real, se convierte en la capital religiosa.

Política y religión

Durante la Segunda Dinastía aparecen deidades emblemáticas como Horus (dios halcón asociado al cielo y al sol), Hathor (diosa del cielo y del amor) y Min, dios de la fertilidad. Pequeños santuarios, construidos mayormente con ladrillos crudos, albergan cultos a estas divinidades.

En la confluencia del Alto y el Bajo Egipto, Menes (probablemente Narmer) funda Menfis alrededor de 3100 a.C. La ciudad se convertirá en el centro político y económico de Egipto. Se establece una administración centralizada y estructurada, lo que explica la longevidad (¡más de 3000 años!) de la monarquía egipcia.

Figura emblemática

El rey Escorpión, gobernante predinástico, sigue siendo un misterio. Sólo sabemos que su tumba en Abydos contiene los primeros jeroglíficos atestiguados. Dos siglos lo separan de Narmer, el unificador del país.

Sitios y monumentos

Abydos, en la ribera occidental del Nilo, es el lugar donde se enterraron los primeros faraones y, posteriormente, los de la era thinita, salvo los tres primeros reyes de la Segunda Dinastía, que reposan en Saqqara. Las tumbas —como la de Narmer— están excavadas en el suelo y sus paredes revestidas de ladrillos de barro. No se conoce con certeza la apariencia de las superestructuras que cubrían estos primeros enterramientos.

El mastaba, nuevo tipo de tumba, surge al final del período predinástico. Es una construcción trapezoidal de ladrillos de barro que cubre una cámara subterránea. El primer mastaba lo erige el rey Aha (Primera Dinastía) en Nagada, al sureste de Abydos, como sepultura para su madre, mientras él será enterrado en Abydos. Más tarde, bajo la Segunda Dinastía y tras la fundación de Menfis por Narmer, los mastabas aparecen también en Saqqara, en la meseta desértica que domina la ciudad. Estas estructuras no se generalizarán para la élite hasta el Reino Antiguo.

Tesoros artísticos

La piedra de Palermo (Quinta Dinastía), de basalto negro, es una losa grabada que relata los anales reales. Menciona los eventos más importantes del reinado de los monarcas hasta aproximadamente 2470 a.C., como la altura de las inundaciones del Nilo, la recaudación de impuestos y la construcción de templos.

La paleta de Narmer, una pieza de maquillaje histórica de 63 cm de altura descubierta en un santuario de Hierakonpolis (cerca de 3000 a.C.), constituye el primer testimonio de la unificación de Egipto. El faraón aparece con la corona blanca del Alto Egipto en el anverso y la roja del Bajo Egipto en el reverso, señal de su autoridad sobre todo el territorio, y se le ve derrotando a sus enemigos. ¿Fueron batallas reales o luchas simbólicas? La cuestión sigue abierta.

Artes y técnicas

La escritura jeroglífica surge alrededor de 3300 a.C., casi simultáneamente con la escritura sumeria en Mesopotamia. Los jeroglíficos más antiguos (del griego «grabado sagrado») provienen de Abydos (tumba U‑j).

La artesanía predinástica se desarrolló en la cultura de Nagada (3800‑3100 a.C.). Los artesanos producían cabezas de mazas, paletas cosméticas, cerámica decorada con motivos geométricos o figurativos y marfiles tallados.

La arquitectura monumental de ladrillo crudo nace en el período thinita. Gracias a ella se construyeron ciudades, palacios y tumbas como las de Saqqara, la mayor necrópolis del país desde entonces y hasta el final de la historia egipcia.

Egipto y sus vecinos

En la época predinástica se documenta el comercio con Palestina mediante ánforas de vino importadas de esa región y halladas en las tumbas de Abydos.

*Todas las fechas citadas en este artículo son anteriores a la era cristiana.

Por Laureen Bouyssou


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