Introducción
Un equipo de la Universidad de Berna ha fechado con precisión los poblados de pilotes en la orilla del lago Ohrid, en los Balcanes suroeste, situándolos en la mitad del V milenio a.C. Esta zona, que rodea al lago más antiguo de Europa, fue clave en la expansión de la agricultura.
Condiciones de preservación y técnicas de datación
Los restos sumergidos son un tesoro para la arqueología prehistórica. Los pilotes de madera que sustentan las estructuras se conservan excepcionalmente bien porque, al estar bajo agua y sin oxígeno, no fueron atacados por bacterias ni hongos. Esta madera es ideal para la dendrocronología, que permite fecharla mediante los anillos de crecimiento. Combinada con la datación por radiocarbono, la técnica permite determinar la edad de la madera y, por tanto, el momento de construcción de los asentamientos. Es la primera vez que se aplica este método fuera de la zona alpina.

Resultados del proyecto EXPLO
Dirigido por la Universidad de Berna, el proyecto internacional EXPLO ha fechado alrededor de 800 pilotes extraídos de un depósito en la ribera este del lago Ohrid. Los resultados se publicaron en el Journal of Archaeological Science.
Fases de ocupación de Ploča Mičov Grad
El asentamiento de la bahía de Ploča Mičov Grad, cerca de la ciudad macedonia de Ohrid, se construyó en varias fases que abarcan desde el Neolítico (mitad del V milenio a.C.) hasta la Edad del Bronce (segundo milenio a.C.). Hasta ahora se pensaba que era un poblado de alrededor del 1000 a.C. La intensa actividad constructiva explica la extraordinaria densidad de pilotes, que se superponen prácticamente.

Importancia cronológica
«Las fechas precisas de las distintas fases de Ploča Mičov Grad son puntos de referencia cruciales para la cronología de la prehistoria en los Balcanes suroeste», afirma Albert Hafner, profesor de Arqueología Prehistórica en la Universidad de Berna y miembro del Oeschger Center for Climate Change Research. Esta clasificación temporal abre posibilidades interpretativas que antes eran impensables.
Capa cultural bajo el lecho del lago
Debajo del actual fondo lacustre se encuentra una capa cultural de hasta 1,7 m de espesor, compuesta principalmente por materia orgánica. En ella se hallan restos de granos cosechados, plantas silvestres y animales, que permiten reconstruir la evolución de la agricultura en la zona.
Desafíos medioambientales para los primeros agricultores
Los agricultores que llegaron a los Balcanes se enfrentaron a un clima relativamente fresco y húmedo, lo que les obligó a adaptar sus técnicas agrícolas. «Las interacciones entre esta innovadora práctica y el medio ambiente siguen siendo en gran medida desconocidas», subraya Hafner, señalando el vacío de investigación que el proyecto EXPLO pretende llenar.
Los Balcanes como corredor agrícola
Los montículos alpinos y el sitio arqueológico balcánico son los únicos vestigios de asentamientos neolíticos con excelente preservación orgánica. Estos hallazgos son particularmente relevantes porque la zona fue un punto neurálgico en la expansión agrícola: los primeros agricultores de Europa vivieron aquí.
Los primeros ganaderos y agricultores procedentes de Anatolia llegaron primero al Egeo —sobre todo al norte de Grecia— y, hace más de 8 000 años, se desplazaron a la Europa central pasando por el sur de Italia y los Balcanes.

Perspectivas futuras
«Nuestra investigación ilumina el enorme potencial de futuros estudios sobre asentamientos prehistóricos en la región», afirma Hafner. La importancia de los poblados del lago Ohrid es comparable a la de los montículos alpinos, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 2011.
Al igual que en los Alpes, los restos de asentamientos prehistóricos se conservan en numerosos lagos de Albania, el norte de Grecia y el norte de Macedonia. Sin embargo, salvo algunas excepciones, los depósitos balcánicos han sido poco estudiados hasta ahora.
Los investigadores de Berna también persiguen objetivos a largo plazo: «Queremos contribuir al reconocimiento local del valor de estos asentamientos húmedos y a una mejor protección de este patrimonio cultural», explica Hafner. Los sitios estudiados no solo se encuentran en la ribera norte macedonia del lago Ohrid, donde el equipo EXPLO realizó campañas de campo en 2018 y 2019, sino también en la ribera occidental albanesa, donde trabajaron en el verano de 2021.