Origen y fundamentos
El modelo ptolemaico, también llamado sistema geocéntrico, fue formulado por el astrónomo griego Claudio Ptolomeo (c. 90‑c. 168 d.C.) en su obra Almagesto. Se basa en la idea de que la Tierra está inmóvil en el centro del universo.
Características principales
Según este sistema, todos los cuerpos celestes —el Sol, la Luna, los planetas y las estrellas— giran alrededor de la Tierra describiendo círculos llamados deferentes y, para explicar las variaciones observadas, epíciclos más pequeños.
El modelo se ajustó a las observaciones de los astrónomos griegos, quienes percibían que los astros describían trayectorias que podían aproximarse mediante combinaciones de círculos.
Legado y sustitución
El sistema ptolemaico dominó la astronomía occidental durante más de 1 500 años, desde la Antigüedad hasta el siglo XVI. Fue reemplazado por el modelo heliocéntrico propuesto por Nicolás Copérnico, que sitúa al Sol en el centro del universo y hace que la Tierra y los demás planetas lo orbiten.