Descubrimientos arqueológicos

Materiales empleados en la construcción del puente romano de Alcántara

Materiales principales

Granito: Los pilares y arcos del puente están hechos con bloques de granito tallados con precisión, extraídos de canteras locales. Este material es extremadamente resistente y ha mostrado muy poco desgaste en los más de 2.000 años de existencia.

Hormigón romano: Las bóvedas se construyeron con una mezcla de hormigón y fragmentos de piedra, vertida sobre la estructura de granito. El hormigón combinaba cal, puzolana y arena, lo que le confería gran resistencia y durabilidad.

Hierro: Se emplearon abrazaderas y pernos de hierro para unir los bloques de granito con el hormigón. El hierro, de alta calidad, también ha resistido la corrosión a lo largo del tiempo.

Plomo: Se utilizó plomo para sellar las juntas entre los bloques de granito, creando una barrera impermeable que ha permanecido prácticamente intacta.

Importancia de estos materiales

El uso de estos materiales demuestra la maestría de la ingeniería romana y explica la extraordinaria conservación del puente, que sigue siendo un referente de arquitectura y resistencia.