Introducción
La asiriología es la rama de la arqueología dedicada al estudio de Mesopotamia y, en particular, a las civilizaciones asiria y babilónica, así como a la sumeria, acadia y cualquier cultura que utilizó la escritura cuneiforme. Aunque tradicionalmente se asocia con investigadores europeos del siglo XIX, uno de sus mayores exponentes fue Hormuzd Rassam, un iraquí de origen asirio naturalizado británico, responsable del hallazgo de las tablillas que contenían el Poema de Gilgamesh.
Orígenes de la asiriología
Los primeros indicios pre‑científicos de la asiriología aparecen en el siglo XII con el viajero judío sefardí Benjamin de Tudela, y más tarde en el siglo XVI con el musicólogo romano Pietro della Valle, quien identificó los restos de Nínive y Babilonia. En la segunda mitad del siglo XVIII, el matemático danés Carsten Niebuhr y el botánico francés André Michaux ampliaron el interés clásico hacia Mesopotamia, preparando el terreno para las excavaciones de Abbé Beauchamp y Claudius James Rich.

Vida temprana de Hormuzd Rassam
Nacido en 1826 en Mosul (norte de Irak, entonces parte del Imperio Otomano), Hormuzd provenía de una familia con raíces en la Iglesia Caldea y de una línea ilustre de Alepo. Su hermano llegó a ser vicecónsul británico en Mosul, lo que facilitó que Hormuzd conociera al diplomático británico Austen Henry Lay Layard, quien lo contrató como asistente en excavaciones en Kuyunjik y Nimrud.

Carrera arqueológica
Layard quedó impresionado con el desempeño de Rassam y lo envió a Oxford, al Magdalen College, para recibir formación académica. Tras completar sus estudios, regresó a Oriente bajo la dirección de Layard y participó en la expedición de 1849 que incluyó excavaciones en Babilonia. En el palacio de Senaquerib descubrió la biblioteca de Asurbanipal, compuesta por miles de tablillas cuneiformes que fueron enviadas al Museo Británico.

Durante los años siguientes, Rassam trabajó en Nimrud y Nínive junto a William Kennett Loftus, descubriendo más tablillas cuya escritura aún no se había descifrado completamente.
El Poema de Gilgamesh
Gracias al trabajo de descifradores como Henry Rawlinson y Edward Hincks, en 1857 se tradujo la tablilla número XI, que contenía el Poema épico de Gilgamesh. George Smith, otro asiriólogo, presentó la traducción ante la Society of Biblical Archaeology, con la presencia del entonces Primer Ministro William Gladstone. El texto, la narrativa escrita más antigua del mundo, muestra paralelismos con relatos bíblicos del Génesis, como el Diluvio universal y la historia de Noé (Ziusudra).
Carrera diplomática
En 1855 Rassam regresó a Inglaterra y, siguiendo los pasos de su padrino Layard, ingresó al servicio diplomático británico. Fue cónsul en Adén (actual Yemen) y, en 1866, se desplazó a Etiopía para negociar la liberación de ciudadanos británicos retenidos por el emperador Teodoro II. La misión se prolongó más de un año y culminó con la captura de Rassam y su posterior rescate mediante la expedición militar de Sir Robert Napier en 1868.

Últimos años y legado
Después de casarse con la cantante de ópera inglesa Anne Eliza Price, con quien tuvo dos hijas, Rassam retomó la arqueología. Entre 1877 y 1882 realizó cuatro expediciones para el Museo Británico, descubriendo el templo de Ashurnasirpal II en Nimrud, el cilindro de Asurbanipal en Nínive, las gigantescas puertas de bronce de Balawat y el palacio de Nabucodonosor II en Borsippa. También localizó los Jardines Colgantes de Semíramis y halló en Sippar el templo solar con el cilindro de Nabonido y la estela de Nabu‑apla‑iddina, junto a unas 50 000 tablillas cuneiformes.

Estos hallazgos le valieron la membresía de la Royal Geographical Society, la Society of Biblical Archaeology y varios reconocimientos académicos, aunque también provocaron disputas de crédito, sobre todo con Henry Rawlinson, quien intentó minimizar la contribución de Rassam.
Controversias y reconocimiento póstumo
En 1893 el egiptólogo Ernest Wallis Budge lo acusó de traficar antigüedades a través de contactos familiares. Rassam, ya septuagenario, demandó a Budge y ganó, aunque la sentencia dejó ambiguas las conclusiones. Murió en 1910, pero su nombre sigue presente: el cilindro de Asurbanipal se conoce como el “Cilindro de Rassam” y el Museo Británico conserva objetos personales suyos, incluso las cadenas de su prisión en Etiopía.