Hallazgos arqueológicos
Arqueólogos que trabajan en la antigua ciudad costera de Berenice Troglodytica, en el desierto oriental de Egipto, han anunciado el descubrimiento de una tumba con paredes y suelos de coral y un ajuar funerario excepcionalmente rico.
Contexto histórico
Fundada en el siglo III a.C. por Ptolomeo II, Berenice fue objeto de excavaciones continuas desde 2008 por una expedición conjunto polaco‑estadounidense del Centro Polaco de Arqueología Mediterránea de la Universidad de Varsovia y la Universidad de Delaware.
Según el co‑director de la expedición, el Dr. Mariusz Gwiazda, «este hallazgo constituye el primer ejemplo claro de diferenciación social en una fase poco estudiada de la ocupación de la ciudad, los siglos IV‑V d.C., y la forma de los enterramientos es única en todo el Egipto oriental».
Objetivos de la investigación
El equipo polaco se centra en la necrópolis para estudiar la comunidad que habitó el desierto oriental después del periodo romano (siglos IV‑VI d.C.). Además de analizar la diversidad de los ritos funerarios, se planifican estudios paleoantropológicos.
Durante este periodo la ciudad estuvo bajo el dominio de los blemians, un pueblo nómada que se extendía desde la actual frontera egipcio‑sudanesa hasta Etiopía. Aunque ya no formaba parte del Imperio romano, el comercio de larga distancia que había impulsado su crecimiento continuó vigoroso.
Características de la tumba
La tumba, una de varias estructuras similares construidas sobre una colina cercana a la vía principal de la ciudad, es una cámara rectangular de casi 5 m de longitud. El suelo está recubierto con corales blancos seleccionados y pulidos; las paredes están enlucidas con una mezcla de coral y barro.
Objetos encontrados
Dentro se hallaron enterramientos comunales acompañados de un ajuar que supera los 700 abalorios, algunos de origen del sur de Asia, varios anillos y pendientes de plata, y pulseras de marfil. También se encontraron ánforas de vino, botellas cerámicas de agua y ofrendas rituales, como incensarios de piedra con una cabeza de león tallada y cuencos para quemar perfume.
Los cuerpos fueron depositados en sarcófagos de piedra adosados a las paredes, en posición fuertemente flexionada y aparentemente atados entre sí para optimizar el espacio.
Importancia del descubrimiento
El uso del coral como material de construcción es único para la arquitectura de este periodo y se documenta por primera vez en Berenice. Según el Dr. Gwiazda, la selección cuidadosa de fragmentos de coral debió ser costosa, lo que sugiere que la tumba pertenecía a personas de alto estatus, probablemente miembros de la élite local.
Este hallazgo abre un nuevo capítulo en el estudio de los ritos funerarios y la composición demográfica del desierto oriental en la Antigüedad tardía.