
Un refugio pirata en el Océano Índico
Durante los siglos XVII y XVIII, numerosos corsarios se asentaron en Ile Sainte‑Marie (Isla Santa María), situada frente a la costa este de África, cerca de Madagascar. La isla se convirtió en su base y, curiosamente, también en su último lugar de descanso; hoy en día aún se conserva un sorprendente cementerio pirata.
¿Por qué los piratas eligieron esta isla?
Su posición estratégica, a escasa distancia de las rutas orientales, ofrecía un punto de apoyo ideal para esconder barcos, reabastecerse de alimentos y conseguir madera para reparaciones. Además, el aislamiento permitía a los corsarios vivir al margen de la ley.
Una república autónoma
Con el tiempo, los piratas fundaron una especie de “ciudad libre”, donde las leyes imperiales no tenían vigencia. En un mapa de 1733 la isla aparece etiquetada como “Island of the Pirates”, reflejando su carácter independiente.
El cementerio
Junto a la comunidad se estableció un cementerio donde fueron enterrados varios bucaneros, entre ellos el famoso William Kidd (1645‑1701). Según la tradición, su cuerpo fue colocado en posición vertical como castigo por sus pecados. Actualmente se pueden identificar apenas 30 tumbas, aunque los habitantes locales aseguran que en el pasado había muchas más.
El sitio está en ruinas y ha sufrido el deterioro provocado tanto por la falta de conservación como por los elementos naturales, pero sigue siendo un escenario histórico fascinante.