Descubrimientos arqueológicos

Investigadores revelan la ruta del mijo desde el este de Asia hasta la Europa central en la Edad del Bronce

Los investigadores de la Universidad de Kiel (CAU) afirman que, hace 3.500 años, la humanidad ya vivía en un mundo globalizado. Gracias a análisis genéticos y arqueológicos, han reconstruido con detalle la difusión del mijo común y demostrado que este cereal se había extendido desde Asia hasta Europa Central en la Edad del Bronce.

De cultivo fácil, ciclo corto y gran resistencia a la sequía, el mijo (Panicum miliaceum) es hoy una de las cosechas más valiosas para la seguridad alimentaria mundial. Los pueblos de la Edad del Bronce ya apreciaban esas ventajas, y su uso se extendió por gran parte del planeta. El hallazgo forma parte de una investigación liderada por la profesora Wiebke Kirleis, portavoz adjunta del Centro de Investigación Colaborativa (CRC) 1266 "Dimensiones de la Transformación" de la Universidad de Kiel.

El estudio, desarrollado por el Instituto de Arqueología Prehistórica y Protohistórica sobre "Interacciones Humano‑Ambientales en Sociedades Prehistóricas y Arcaicas", se ha incluido en el reciente volumen Millet and What Else? The Wider Context of the Adoption of Millet Cultivation in Europe.

Investigadores revelan la ruta del mijo desde el este de Asia hasta la Europa central en la Edad del Bronce

Ventajas del mijo: ayer y hoy

Este libro contextualiza la expansión prehistórica del mijo, un cereal que ha vuelto a la atención mundial. No por casualidad, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) designó 2023 como el "Año Internacional del Mijo". En una era de calentamiento global, su resistencia a la sequía lo convierte en una opción segura cuando otros cereales fallan.

Su ciclo de crecimiento de apenas tres meses permite cultivarlo como cultivo de emergencia en el norte de Europa, cuando heladas tardías destruyen los granos de invierno. Además, su almacenamiento es sencillo: los granos pequeños se mantienen dentro de sus cascarillas, protegidos de insectos y hongos. Prepararlo también es rápido; basta con remojarlo en una bolsa de cuero o en agua caliente, sin necesidad de largas cocciones. Por eso, el mijo ha sido considerado un "superalimento portátil" tanto para jinetes nómadas como para agricultores sedentarios.

Investigadores revelan la ruta del mijo desde el este de Asia hasta la Europa central en la Edad del Bronce

Globalización en la Edad del Bronce

Estas cualidades propiciaron una expansión del mijo sin precedentes. "La resistencia del mijo convenció a la gente de todo el mundo en esa época. Tras siglos de domesticación en China, se desplazó hacia el oeste durante la Edad del Bronce", explica la doctora Dragana Filipović, investigadora del Instituto de Arqueología Prehistórica y Protohistórica. "Hemos demostrado que el mijo llegó a la región del norte del Mar Negro alrededor del 1600 a.C., a la cuenca del Po en el norte de Italia alrededor del 1500 a.C., cruzó los Alpes en el 1400 a.C. y, para el 1200 a.C., alcanzó el norte de Europa". En gran parte del continente europeo, el mijo fue una fuente crucial de seguridad alimentaria.

"Podemos extraer una lección fundamental de esta globalización milenaria", señala la profesora Kirleis. "En la Edad del Bronce, el suministro de bronce colapsó en un momento, pero el metal no era esencial para la vida cotidiana. En cambio, el grano, antes importado a través de redes transregionales, empezó a cultivarse localmente en todas las regiones, garantizando su disponibilidad".

Las relaciones supraregionales fueron decisivas: impulsaron innovaciones y fomentaron el entendimiento internacional. Sin embargo, los casos del mijo y del bronce muestran la ventaja de fuentes autárquicas frente a cadenas comerciales complejas. "Los pueblos de la Edad del Bronce vivían en un mundo interconectado, como nosotros, pero estaban un paso adelante: ya comprendían que las necesidades básicas debían satisfacerse con recursos locales", concluye Wiebke Kirleis. "Eso asegura una buena calidad de vida".