Introducción
La transición de cazador‑recolector a agricultor ocurrió simultáneamente en varios lugares del mundo, pero solo en uno los arqueólogos han encontrado pruebas tan completas: Tell Abu Hureyra, en el valle del Éufrates, Siria.
El yacimiento de Tell Abu Hureyra
El sitio está formado por dos asentamientos que los expertos denominan Abu Hureyra 1 (épipaleolítico) y Abu Hureyra 2 (neolítico temprano). Juntos cubren unos 4 000 años, desde hace entre 13 000 y 9 000 años hasta la fase final del Neolítico.
Abu Hureyra 1: cazadores‑recolectores sedentarios
Los habitantes de Abu Hureyra 1 vivían como cazadores‑recolectores, pero ya se establecían de forma permanente, construyendo chozas circulares de piedra arenisca con techos de juncos y ramas y con almacenes subterráneos para guardar alimentos.

Abu Hureyra 2: los primeros agricultores
En Abu Hureyra 2, que data del Neolítico temprano, la población ya practicaba la agricultura. El proceso de cambio comenzó con el enfriamiento climático del Younger Dryas (12 700‑11 500 a.C.), cuando la escasez de granos silvestres obligó a los habitantes a cultivar trigo sarraceno, el primer cereal domesticado.
Esta transformación trajo también nuevas dolencias: se observaron lesiones en la columna lumbar y dorsal, producto de la postura forzada al cosechar y moler los granos.

Excavaciones urgentes por la presa Tabqa
Hasta principios de los años 70 el montículo de 500 m de diámetro y 8 m de profundidad había recibido poca atención. La construcción de la presa Tabqa y la creación del lago Assad, que iba a inundar el sitio, obligaron a iniciar una excavación urgente en 1971‑1974.
El arqueólogo Andrew Moore dirigió las campañas de 1972‑1973, empleando técnicas modernas que permitieron conservar restos vegetales extremadamente frágiles.

Vida en la aldea épipaleolítica
El asentamiento más antiguo, de unos 13 500 años, albergaba a unos pocos cientos de personas que, aunque dependían de la caza y la recolección, almacenaban alimentos y granos en graneros subterráneos. Entre los hallazgos destacan grandes piedras de moler, evidencia de que ya procesaban cereales.
Transición al Neolítico y domesticación
Al inicio del Younger Dryas, la mayoría de la población abandonó el lugar; solo unas familias permanecieron y desarrollaron la domesticación de plantas, sembrando y seleccionando variedades más productivas. Cuando el clima se suavizó alrededor del 9 500 a.C., la aldea creció hasta albergar varios miles de habitantes, que difundieron esta nueva biotecnología por el Próximo Oriente.
La gran aldea neolítica
El asentamiento del séptimo milenio a.C. cubría 15 ha, superando a sitios tan famosos como Çatal Höyük. Las casas eran rectangulares, con suelos y paredes a veces enlucidos y decorados con pinturas.

Inundación y legado
En 1974, el cierre de la presa Tabqa sumergió el yacimiento bajo el lago Assad, el lago más grande de Siria (610 km²), que hoy sirve para riego y suministro de agua a Alepo.
Cooperación internacional en la excavación
Ante la amenaza, Siria solicitó ayuda internacional. La legislación sobre antigüedades se modificó para permitir que los equipos extranjeros se quedaran con parte de los hallazgos. Entre 1971 y 1974 participaron misiones de EE. UU., Francia, Italia, Países Bajos, Suiza, Reino Unido y Japón, cuyos descubrimientos se exhiben en el Museo Nacional de Alepo.
