Un hallazgo inesperado en Ningxia
Una misión del Instituto de Reliquias Culturales y Arqueología de Ningxia, trabajando en una tumba milenaria cerca de la ciudad de Guyuan (región Hui de Ningxia), ha descubierto una pieza muy rara: una pequeña estatua de mármol con forma de esfinge. Este hallazgo resulta sorprendente, ya que la figura de la esfinge es poco común en esa zona de China y en Asia en general.
Características de la esfinge
La estatua mide aproximadamente 36 cm de altura, 21 cm de longitud y 13 cm en la base. A pesar del desgaste, se reconoce claramente como una esfinge, el ser mitológico mitad humano, mitad animal, con rostro humano y cuerpo de león sentado sobre sus patas traseras, similar al concepto que conocemos de Egipto, aunque a escala mucho menor.
Está tallada en mármol blanco y formaba parte del ajuar funerario, que también incluía ocho figuras de guerreros, camellos y leones del mismo material.
Contexto arqueológico
La tumba pertenece a Liu Jun y su esposa, una pareja acomodada de la dinastía Tang (618‑907 d.C.). El descubrimiento se produjo durante la excavación de una de las veintinueve sepulturas del sitio, una operación acelerada por la construcción de una planta de suministro y tratamiento de agua para la población local.
Hasta la fecha se han recuperado más de ciento cincuenta objetos, entre esculturas, cerámica, bronces y piezas de hierro. Las piezas de mármol, extraídas en noviembre pasado, presentan una conservación bastante buena, con sólo pequeños daños en el rostro de la esfinge.
Según Fan Jun, jefe del equipo arqueológico, “las esculturas presentan un estilo con características occidentales típicas y son consideradas raras en China para ese periodo”. Además, el uso de mármol blanco, poco frecuente en el norte del país, sugiere intercambios comerciales a lo largo de la Ruta de la Seda, de la cual Ningxia formó parte durante la dinastía Tang.