Los primeros pasos de Charles Thomas Newton
En 1840, el joven arqueólogo Charles Thomas Newton, seguidor de las ideas de Winckelmann sobre la arqueología clásica, consiguió un puesto de asistente en el Departamento de Antigüedades del British Museum. Era un cargo modesto, pero le abrió las puertas a una carrera que pronto tomaría un giro inesperado.
Doce años después, en 1852, Newton fue nombrado vicecónsul británico en Mitilene (Isla de Lesbos, entonces bajo dominio otomano). Entre sus funciones estaba vigilar los intereses del British Museum, lo que implicaba recolectar y enviar a Inglaterra los hallazgos arqueológicos que considerara valiosos.
Su labor fue tan eficaz que, en abril del año siguiente, fue designado cónsul en Rodas. Un año después dejó el cargo para dedicarse a excavaciones en Kalymnos, donde descubrió un templo de Apolo y una ciudad antigua sin identificar.
El sueño del mausoleo
El objetivo de Newton era localizar el Mausoleo de Halicarnaso, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo que aún se mantenía en pie, al menos en parte, hasta el siglo XV. Convenció al British Museum de financiar la expedición en 1855.
Construido entre 353 y 350 a.C. por los arquitectos griegos Satyrus de Paros y Pittheus de Priene, el mausoleo albergaba los restos de Mausolo, sátrapa persa de Halicarnaso (actual Bodrum, Turquía), y su esposa Artemisia II. La estructura de cuatro pisos alcanzaba los 45 m de altura, tenía un perímetro de 134 m y estaba ricamente decorada con relieves y esculturas de maestros como Leochares, Briaxis, Scopas y Timoteo. En la cima se erigía un gran carro de mármol, obra de Pittheus.
Su diseño, un podio cuadrangular coronado por un templo griego, se inspiró en el Monumento a las Nereidas de Xanthos, Lidia, que hoy se conserva reconstruido en el British Museum.
El mausoleo sobrevivió a invasiones persas, macedonias, romanas, bizantinas y árabes. En el siglo XII todavía estaba en pie, según el monje Eustacio, futuro arzobispo de Tesalónica, quien lo describió como "maravilloso". Sin embargo, cuando los Caballeros Hospitalarios de San Juan llegaron en 1402, sólo quedó la base; los pilares y el carro de bronce se habían derrumbado, probablemente por terremotos del siglo XIV.
Los hospitalarios reutilizaron gran parte de los bloques para reforzar su castillo de San Pedro en Bodrum, incorporando algunos relieves que más tarde fueron retirados por Lord Stratford de Redcliffe y enviados a Inglaterra.
Bodrum en el siglo XIX: el desafío de Newton
Para mediados del siglo XIX los restos del mausoleo estaban tan enterrados que nadie sabía dónde se encontraba exactamente. Newton arribó a Bodrum en 1855 con la misión de localizar el monumento y recuperar lo que fuera posible.
Estudió todas las referencias históricas disponibles y las cruzó con la topografía del sitio. Vitruvio, en su De Architectura, describía la posición del mausoleo con precisión. Newton también tomó en cuenta los apuntes del profesor T.L. Donaldson, quien había mencionado, años antes, la presencia al norte del palacio del Aga de numerosos fragmentos de columnas y ornamentos de estilo jónico.
El arqueólogo constató que la zona estaba densamente ocupada: casas, muros de jardines y parcelas pequeñas impedían una visión clara del terreno. Como describió en su memoria: "La superficie del campo presentaba colinas y depresiones caprichosas, producto de excavaciones antiguas más que de formaciones naturales, lo que dificultó delinear el contorno del gran podio donde se erigía el mausoleo".
Excavando bajo las casas
Ante la imposibilidad de trabajar directamente sobre el sitio, Newton empezó a cavar en una finca colindante. En dos días desenterró fragmentos de mármol, relieves, tambores de columnas y restos de estatuas, lo que confirmó que había tomado el rumbo correcto. Sin embargo, la negociación con los propietarios se volvió un obstáculo.
Para sortearlo, Newton perforó túneles que le permitieron explorar el subsuelo sin destruir las viviendas. En esos pasadizos descubrió muros, una escalera y tres esquinas de los cimientos del mausoleo, lo que le dio la información necesaria para adquirir los terrenos estratégicos.
Hallazgos y legado
Las excavaciones revelaron gran parte de la estructura del Mausoleo de Halicarnaso, numerosos relieves y esculturas, incluidos los de Mausolo y Artemisia. Sin embargo, la cámara funeraria estaba vacía; se cree que los cuerpos fueron cremados o que los saqueadores los eliminaron con el tiempo.
Posteriormente, entre 1966 y 1977, el profesor Kristian Jeppesen de la Universidad de Aarhus realizó una investigación exhaustiva que sigue siendo la referencia principal sobre el monumento.
Newton continuó su carrera con descubrimientos en Cnidus (1858), donde halló el famoso león del siglo II a.C. Fue nombrado cónsul en Roma en 1860 y, al año siguiente, keeper de antigüedades griegas y romanas del British Museum. Murió 34 años después, siendo director honorario del Instituto Alemán de Arqueología y miembro honorario de la Academia del Liceo de Roma.