Descubrimientos arqueológicos

Los humanos modernos llegaron a Europa occidental 5.000 años antes de lo que se creía

Un hallazgo que reescribe la historia de la ocupación humana en Europa

Un equipo internacional liderado por el Dr. Jonathan Haws, del Departamento de Antropología de la Universidad de Louisville, ha demostrado que los humanos anatómicamente modernos llegaron a la parte más occidental de Europa entre 41.000 y 38.000 años atrás, es decir, unos 5.000 años antes de lo que sugerían los estudios anteriores.

La cueva Lapa do Picareiro, la clave del descubrimiento

Los utensilios fueron hallados en la cueva Lapa do Picareiro, situada cerca de la costa atlántica de la zona central de Portugal. Estos instrumentos de piedra, datados mediante datación por radiocarbono de alta precisión, enlazan el sitio con otros hallazgos que se extienden desde Eurasia hasta las llanuras rusas, apoyando una rápida dispersión occidental de los humanos modernos poco después de su aparición en el sureste de Europa.

Los humanos modernos llegaron a Europa occidental 5.000 años antes de lo que se creía

¿Coexistencia con los neandertales?

Hasta ahora se pensaba que la zona estaba ocupada por neandertales cuando llegaron los humanos modernos. El nuevo cronograma sugiere lo contrario: los neandertales desaparecieron entre 45.000 y 42.000 años atrás, mientras que los humanos modernos aparecen entre 41.000 y 38.000 años. Sin embargo, una cueva cercana, Oliveira, muestra evidencia de neandertales hasta 37.000 años, lo que abre la posibilidad de una superposición de varios milenios.

"La pregunta de si los últimos neandertales fueron reemplazados o asimilados sigue sin respuesta", comenta Lukas Friedl, antropólogo de la Universidad de West Bohemia y co‑director del proyecto.

Herramientas aurignacianas y su significado

En Picareiro se recuperaron herramientas aurignacianas, típicas de los humanos modernos, y capas más antiguas con tecnología Levallois, propia de los neandertales. La diferencia es clara: las capas más recientes están dominadas por sílex y pequeñas láminas usadas probablemente como puntas de flecha, mientras que en los estratos más antiguos predominan cuarzo y cuarcita.

Los humanos modernos llegaron a Europa occidental 5.000 años antes de lo que se creía

Metodología de datación y análisis espacial

El equipo, integrado por Sahra Talamo (Universidad de Bolonia y Max Planck) y expertos en AMS, realizó tratamientos de hueso y datación por radiocarbono en restos que mostraban marcas de corte y fractura deliberada. Los resultados sitúan la llegada de los humanos modernos entre 41.000 y 38.000 años y la última ocupación neandertal entre 45.000 y 42.000 años.

El análisis de datos tridimensionales de alta resolución confirmó la estratificación precisa de los artefactos y reveló capas de ocupación bien diferenciadas.

Entorno y subsistencia

Los restos óseos incluyen ciervos rojos, ibex y posibles conejos, indicando una dieta variada. Algunas piezas de ciervo se encontraron con marcas que sugieren su uso como adornos, aunque no se hallaron pruebas de joyería.

El registro paleoclimático de los sedimentos muestra que la llegada de los humanos modernos coincidió con una fase extremadamente fría y seca, lo que implicó retos ambientales tanto para ellos como para los neandertales.

Implicaciones para la investigación futura

John Yellen, director del programa de arqueología de la NSF, subraya que este hallazgo brinda una base sólida para futuras investigaciones sobre la cronología y la interacción entre humanos modernos y neandertales en Europa.

El trabajo continúa, ya que la cueva aún contiene gran cantidad de sedimento sin excavar y se esperan hallazgos de fósiles humanos que clarifiquen la naturaleza de la transición.