Descubrimientos arqueológicos

¿Se ha aclarado finalmente el misterio de los quipus incas?

Comunicación a través de nudos

Un conjunto de cuerdas con nudos descubierto en Perú podría arrojar luz sobre uno de los misterios más persistentes de la civilización inca: el quipu, una forma original de escritura basada en nudos.

¿Se ha aclarado finalmente el misterio de los quipus incas?

Un hallazgo excepcional

En el sitio arqueológico de Incahuasi, en el valle de Cañete a 160 km al sur de Lima, se hallaron veintinueve quipus en un almacén de productos agrícolas del siglo XV. El hallazgo, descrito por Gary Urton, investigador del Khipu Database Project del Instituto Dumbarton Oaks de Harvard, representa un evento arqueológico raro, ya que la mayoría de los quipus se han perdido con el tiempo.

¿Libros de cuentas?

Lejos de la idea de que los incas carecían de escritura, estos nudos funcionaban como un ingenioso sistema mnemotécnico. Cada quipu consistía en una cuerda principal de la que colgaban múltiples cuerdas secundarias con nudos codificados. Según Alejandro Chu, arqueólogo que colabora con Urton, “parecen haber sido usados como libros de cuentas para registrar la cantidad de maní, ají, frijoles y maíz que entraban y salían de la ciudad”. Los colores de las cuerdas, el tipo de fibra (algodón o lana) y la posición de los nudos (delante o detrás) formaban un código que permitía identificar cada producto.

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Intentos de descifrado

En el siglo XVI, los caciques indígenas leían los quipus mientras los escribas españoles anotaban las traducciones. Sólo una élite, los quipukamayuq (“maestros del quipu”), podía interpretar los nudos, que manipulaban como un rosario. Sin embargo, gran parte de esas transcripciones fueron destruidas por los conquistadores españoles, temerosos de que contuvieran relatos idólatras.

Una base de datos prometedora

Actualmente Gary Urton ha reunido en una base de datos más de 870 quipus hallados en Perú y Chile. “Los quipus de Incahuasi, vinculados a información agrícola, podrían ser más fáciles de descifrar que otros”, asegura. Los investigadores observaron que los quipus asociados a maní, ají, frijoles o maíz presentan colores distintivos, lo que sugiere que cada color corresponde a un producto concreto. Este hallazgo podría ser la primera pista clara para traducir el lenguaje de los nudos incas.