Respuesta
Un escudero no emplearía arena para limpiar la armadura. La arena es abrasiva y podría rayar o desgastar la superficie, sobre todo si la pieza está hecha de acero u otros metales delicados.
En la práctica, los escuderos utilizaban métodos menos agresivos: agua tibia, vinagre para eliminar el óxido, aceites o grasas para proteger el metal y paños suaves para frotar. También se recurría a cepillos de cerdas suaves o polvos especiales de limpieza.