El componente de la pólvora que desprende un olor parecido al de los huevos podridos es el azufre. Junto al nitrato de potasio (salitre) y al carbón vegetal, el azufre forma parte de los tres ingredientes esenciales de la pólvora negra.
Además de aportar el característico aroma sulfuroso, el azufre aumenta la velocidad y la intensidad de la combustión, lo que lo convierte en un elemento clave para la eficacia del explosivo.