Un hallazgo sin precedentes en Creta
Un equipo internacional de investigadores de Alemania, Suecia, Grecia, Egipto y Reino Unido, liderado por los científicos Uwe Kirscher y Madelaine Böhme del Centro Senckenberg de Evolución Humana y Paleoambiente de la Universidad de Tübingen, ha publicado en Scientific Reports el descubrimiento de las huellas de homínidos más antiguas conocidas. Estas huellas, encontradas en sedimentos de playa fosilizados cerca del pueblo cretense de Trájilos, tienen al menos 6,05 millones de años.
Datación y contexto geológico
Utilizando métodos geofísicos y micropaleontológicos, los investigadores determinaron que las huellas datan de 6,05 millones de años antes del presente (BP), lo que las convierte en la evidencia directa más antigua de un pie con forma humana utilizado para caminar.
Estas marcas son casi 2,5 millones de años más antiguas que las huellas atribuidas a Australopithecus afarensis (Lucy) en Laetoli, Tanzania, y coinciden en edad con los fósiles de Orrorin tugenensis de Kenia, el primer bípedo conocido del continente africano.
Características del pie primitivo
Según el profesor Per Ahlberg de la Universidad de Uppsala, coautor del estudio, el pie de estos homínidos mostraba una planta con un pulgar del pie robusto y paralelo, y dedos laterales progresivamente más cortos. La planta era más corta que la de los australopitecos, el arco aún no estaba bien desarrollado y el talón era más estrecho.
Implicaciones evolutivas y posibles vínculos
Hace seis millones de años, Creta estaba conectada al continente griego a través del Peloponeso. La profesora Madelaine Böhme sugiere que no se puede descartar una relación entre los autores de estas huellas y el posible prehumano europeo Graecopithecus freybergi, descubierto en sitios de 7,2 millones de años en Atenas, a solo 250 km de distancia.
El estudio también respalda la hipótesis de que, hace seis millones de años, el Sahara experimentó una breve expansión que separó temporalmente África del Este del resto de Eurasia. El análisis geoquímico de los sedimentos de playa cretenses muestra la presencia de polvo del desierto del Norte de África, transportado por el viento, lo que permite fechar esos granos minerales entre 500 y 900 mil años antes del presente, rangos típicos del polvo sahariano.
Una nueva perspectiva sobre la dispersión humana
Investigaciones recientes plantean que Sahelanthropus no era bípedo, mientras que Orrorin tugenensis (6,1‑5,8 millones de años) sería el prehumano más antiguo de África. Según la hipótesis de "oscilación del desierto" propuesta por Böhme, episodios cortos de desertificación en Mesopotamia y el Sahara podrían haber impulsado migraciones de mamíferos, incluidos primates, desde Eurasia hacia África, favoreciendo desarrollos paralelos como el de Orrorin y un posible homínido europeo.