Materiales y extracción de los bloques
Los antiguos egipcios construyeron sus pirámides con enormes bloques de piedra extraídos de canteras locales. El método de corte variaba según el tipo de roca y la forma requerida.
Los materiales más habituales fueron la caliza, la arenisca y el granito. La caliza, abundante en la zona de Giza, se usó para la mayor parte del cuerpo de la pirámide; la arenisca, más resistente, se empleó en revestimientos y entradas; y el granito, extremadamente duro, se reservó para los elementos estructurales internos y las cámaras funerarias.
En algunos casos se utilizó también la dolomita y otras rocas locales, siempre según la disponibilidad y la función del bloque.