Coerción económica y soborno político
Estados Unidos ejerció presión económica y ofreció sobornos políticos para conseguir el control de la Zona del Canal y poder construir el Canal de Panamá. En concreto, EE. UU.:
- Presionó a Colombia, entonces soberana de Panamá, para que concediera derechos exclusivos de construcción y operación del canal.
- Apoyó una rebelión panameña contra Colombia, lo que dio lugar a un gobierno panameño favorable a EE. UU.
- Negoció el Tratado Hay‑Bunau‑Varilla con el nuevo gobierno, garantizando el control perpetuo estadounidense sobre la zona.
- Pagó a Colombia una indemnización considerable por la pérdida de Panamá.
Avances tecnológicos e ingenieriles
El proyecto también se benefició de importantes avances tecnológicos y de la experiencia ingenieril estadounidense. Las principales obras incluyeron:
- Construcción de un sistema de esclusas que elevan y bajan los buques más de 85 pies (≈26 m) sobre el nivel del mar, superando la cordillera.
- Excavación de millones de metros cúbicos de tierra y roca para abrir el canal.
- Edificación de presas, vertederos y otras infraestructuras para regular el flujo de agua y garantizar la estabilidad del canal.
- Control de problemas sanitarios, como la malaria y la fiebre amarilla, y mejora de las condiciones de higiene.
La combinación de coerción económica, maniobras políticas y genialidad tecnológica permitió a EE. UU. adquirir la zona y construir el Canal de Panamá, que se convirtió en una ruta esencial para el comercio internacional.