En la ruta de Walking through History nos detenemos en Figeac, una pintoresca localidad del Lot, para visitar un museo que nos transporta al Antiguo Egipto y a los lugares donde nació la escritura.
Orígenes de la piedra de Rosetta
En julio de 1799, los soldados franceses bajo el mando de Pierre François Bouchard descubrieron, cerca del fuerte Julien en Rashid, una losa de 760 kg cubierta de jeroglíficos. Ese mismo día, en la librería del padre de Jean‑François Champollion, un niño de nueve años, los ejemplares que llegaban de Egipto despertaron su curiosidad.
A principios del siglo XIX, el destino de la losa y del joven Champollion tomó rumbos diferentes. En 1800, a los diez años, Jean‑François se trasladó a Grenoble por el cierre de la escuela de Figeac y allí empezó a nutrir su pasión por la historia.
La losa, conocida como la piedra de Rosetta, fue enviada al Instituto Egipcio de El Cairo y, tras la derrota de Napoleón, llegó en febrero de 1802 al puerto británico de Portsmouth para ser trasladada al British Museum, donde sigue siendo la pieza más visitada.
El encuentro con la piedra
Entre 1807 y 1808, mientras estudiaba en el Collège de France y la Escuela de Lenguas Orientales de París, Champollion obtuvo copias transcritas de la piedra. A partir de entonces inició una carrera contra el tiempo para descifrar los jeroglíficos.
En 1822 logró la solución, aunque el mérito estuvo envuelto en polémicas con el científico inglés Thomas Young. La historiografía actual reconoce a Champollion como el padre de la egiptología.
Viaje a Egipto
Para confirmar sus hipótesis, en 1828 Champollion y su alumno Ippolito Rosellini, financiados por el duque de Toscana y el rey Carlos X, partieron a Egipto con una expedición multidisciplinaria. Tras superar la burocracia otomana, recorrieron Alejandría, El Cairo, Gizeh, Saqqara, Memphis y la ciudad de Amarna.
Al regresar, la confirmación de sus descubrimientos quedó plasmada en su equipaje: la descodificación de la piedra de Rosetta abrió al mundo el conocimiento de la cultura egipcia.
El Museo Casa Champollion en Figeac
Champollion murió en 1832, a los 41 años, sin recibir el reconocimiento que merecía. Fue en 1977 cuando su ciudad natal comenzó a adaptar la casa donde nació. El museo se inauguró en 1986 bajo la presidencia de François Mitterrand.
Para conmemorar el bicentenario de su nacimiento, el artista norteamericano Joseph Kosuth instaló en el patio trasero una reproducción de la piedra de Rosetta en granito negro, conocida como "el lugar de los escritos".
En 1994 se ampliaron los edificios adyacentes y, en 2007, se inauguró la sede actual: Museo Champollion – Los escritos del mundo. Además de la colección egipcia, el museo exhibe piezas de Mesopotamia, China, la civilización maya y la evolución del alfabeto y del libro.
La plaza de los escritos en Figeac
Exterior del Museo Champollion
Terraza superior del Museo Champollion
Una de las salas del Musée Champollion
Para conocer horarios y precios, visite la página oficial: www.musee-champollion.fr.