Descubrimientos arqueológicos

La Cueva de los Nadadores: el oasis verde del Sahara

Un Sahara verde hace milenios

Hace miles de años el Sahara no era el desierto de arena que conocemos hoy, sino una extensa zona verde con bosques, lagos y ríos. La vegetación abundante permitía la existencia de una fauna diversa: antílopes, gacelas, jirafas, elefantes, ñus, hienas, cebras, cocodrilos e hipopótamos, entre otros.

Testigos de un pasado húmedo

Las rocas del Sahara conservan fósiles, petroglifos y pinturas rupestres que documentan ese clima templado. Uno de los yacimientos más famosos es la Cueva de los Nadadores, situada en las remotas montañas de Gilf Kebir, en el suroeste de Egipto, cerca de la frontera con Libia.

La Cueva de los Nadadores: el oasis verde del Sahara

Descubrimiento de la cueva

El explorador húngaro László Almásy la descubrió en octubre de 1933. En sus paredes aparecen pequeñas representaciones de personas nadando, que datan del Neolítico, aproximadamente hace 8 000 años.

Una teoría controvertida

En su libro The Unknown Sahara, Almásy sostuvo que esas escenas reflejan la existencia de lagos y ríos en la zona, lo que implicaría un cambio climático de templado a desértico. La hipótesis fue tan radical que la editorial añadió notas al pie para aclarar que no compartía esa visión.

La Cueva de los Nadadores: el oasis verde del Sahara

El contexto histórico

Antiguos cronistas como Heródoto y Estrabón ya describían un Sahara húmedo, pero sus relatos fueron descartados por la comunidad científica hasta que, a mediados del siglo XX, la evidencia geológica confirmó la existencia del Periodo Húmedo Africano. Durante el Holoceno temprano y medio, la región estaba cubierta de bosques y lagos permanentes cuyas aguas alcanzaban niveles mucho más altos que hoy.

La Cueva de los Nadadores: el oasis verde del Sahara

Secado y migración humana

Entre 6 000 y 5 000 años atrás el clima comenzó a volverse más árido, la vegetación disminuyó y el desierto se expandió. La escasez obligó a las poblaciones a desplazarse hacia el valle del Nilo, donde surgió la civilización del Antiguo Egipto.

Las expediciones de Almásy

Almásy fue uno de los pocos aventureros que cruzó el desierto libio a finales de los años 20 y principios de los 30. En 1932, junto a tres exploradores británicos, buscó la legendaria Zerzura, la “Oasis de los Pájaros”. Desde el aire descubrieron tres valles vegetados al norte de Gilf Kebir, aunque no lograron alcanzar sus entradas.

La Cueva de los Nadadores: el oasis verde del Sahara

En 1933, acompañado del etnógrafo alemán Leo Frobenius, Almásy logró entrar en esos valles y documentó numerosos sitios de arte rupestre, incluida la Cueva de los Nadadores en el Wadi Sora. Su historia inspiró la película The English Patient, donde Ralph Fiennes interpretó a Almásy.


Este artículo fue publicado en Amusing Planet y traducido al español con permiso.

Fuentes

“Theory and modeling of the African Humid Period and the Green Sahara”, Bradshaw Foundation; Wikipedia.