Descubrimientos arqueológicos

Bombas atómicas de plutonio: cómo funcionan y su peligrosidad

¿Qué es el plutonio‑239?

El plutonio‑239 es un isótopo radiactivo del plutonio que se genera cuando el uranio‑238 captura neutrones en un reactor nuclear. Es altamente fissil, lo que significa que, al absorber un neutrón, se divide (fisión) liberando una enorme cantidad de energía.

¿Cómo funciona una bomba de plutonio?

Una bomba atómica de plutonio utiliza un diseño de implosión. Un explosivo convencional rodea una esfera de plutonio‑239; al detonar, comprime el material a una densidad crítica, provocando una cadena de fisiones en fracciones de segundo y liberando una explosión de energía nuclear.

Diferencias con las bombas de uranio

Las bombas basadas en plutonio‑239 son, en general, más potentes que las que emplean uranio‑235, pero su fabricación es más compleja. El plutonio es mucho más radiactivo y difícil de manipular, y su disponibilidad es limitada en comparación con el uranio.

Uso histórico

El único uso de una bomba de plutonio en combate ocurrió el 9 de agosto de 1945, cuando Estados Unidos detonó la bomba “Fat Man” sobre Nagasaki, Japón. La bomba lanzada sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1945, conocida como “Little Boy”, utilizó uranio‑235, no plutonio.

Desde entonces, el plutonio ha sido empleado en pruebas nucleares, pero nunca más en ataques militares.

Riesgos actuales

Hoy en día, las armas nucleares basadas en plutonio siguen representando una amenaza significativa para la seguridad global. Existe la preocupación de que países con capacidad nuclear o grupos terroristas puedan intentar obtener o desarrollar este tipo de armas.