No existió un dispositivo específico para liberar la bomba atómica Fat Man. El arma fue lanzada desde un bombardero Boeing B‑29 Superfortress llamado Bockscar, pilotado por la Fuerza Aérea de los EE. UU. El avión transportó la bomba y, mediante su compartimento de carga y el mecanismo de liberación propio del B‑29, la dejó caer sobre Nagasaki el 9 de agosto de 1945.
En otras palabras, el “dispositivo” fue simplemente el propio avión y su sistema de bombas, no un artefacto independiente inventado por alguna persona o empresa.