Concentración de riqueza
Los palacios albergan una gran cantidad de objetos de alto valor: joyas, metales preciosos, obras de arte y muebles de lujo. Esa acumulación de bienes costosos los convierte en un imán para quienes buscan robar.
Diseño amplio y complejo
La arquitectura de los palacios suele ser extensa y laberíntica, con pasillos, salones y alcobas que facilitan la ocultación y el desplazamiento sin ser detectados. Esta complejidad brinda a los ladrones múltiples rutas de escape y escondites.
La combinación de valiosos objetos y una disposición estructural que favorece la discreción hace que los palacios sean objetivos especialmente atractivos para los ladrones.