La era de la exploración estuvo impulsada por una combinación de factores que motivaron a los navegantes a aventurarse más allá de lo conocido.
Motivaciones principales
Económica: Buscar nuevas rutas comerciales y recursos como oro, plata y especias.
Política: Expandir territorios y poder, y controlar puntos estratégicos.
Religiosa: Difundir el cristianismo y otras creencias.
Científica: Conocer mejor la geografía del planeta y realizar descubrimientos.
Cultural: Experimentar otras culturas y modos de vida.
Aventura: La emoción de explorar lugares desconocidos y enfrentar peligros.