Tipos de artefactos que estudian los arqueólogos
Herramientas de piedra: Son algunos de los objetos más antiguos y revelan el desarrollo tecnológico de los primeros humanos, además de indicar las actividades realizadas en el yacimiento.
Cerámica: La cerámica aporta información sobre tradiciones artísticas, redes de intercambio y la alimentación de una cultura.
Objetos metálicos: Armas, joyas y monedas permiten conocer el nivel tecnológico, la organización social y la economía de la sociedad.
Materiales orgánicos: Madera, cuero y hueso ofrecen una visión de la vida cotidiana y de las prácticas domésticas.
Ecofactos: Restos no fabricados por el ser humano, como huesos animales procesados o plantas usadas como alimento o medicina, también son analizados.
Métodos de estudio de los artefactos
Análisis detallado: Se examinan dimensiones, forma, peso y composición de cada objeto.
Clasificación: Los artefactos se agrupan según sus similitudes y diferencias.
Seriación: Se ordenan cronológicamente según estilo u otras características.
Arqueología experimental: Se reproducen los objetos para entender sus técnicas de fabricación y uso.
Gracias al estudio de los artefactos, los arqueólogos pueden reconstruir el pasado y seguir la evolución de las culturas humanas.