La seriación es una técnica de datación relativa que permite ordenar artefactos de una misma cultura según cambios estilísticos y estructurales a lo largo del tiempo. A continuación se describen los pasos básicos para aplicar este método.
1. Recolección de datos
- Recopilar artefactos de distintos yacimientos pertenecientes a la misma cultura.
- Registrar información clave: ubicación, contexto estratigráfico, asociaciones y rasgos distintivos.
2. Tipología
- Elaborar una tipología basada en forma, decoración, material y tecnología.
- Agrupar los objetos en tipos y subtipos según sus atributos comunes.
3. Establecimiento de la secuencia
- Ordenar los tipos de artefactos siguiendo las variaciones graduales de estilo, forma o decoración que indiquen una progresión temporal.
4. Cruzamiento de datos
- Comparar los conjuntos de tipos entre los diferentes sitios.
- Utilizar la presencia o ausencia de tipos específicos para inferir relaciones cronológicas entre los yacimientos.
5. Matriz de seriación
- Construir una matriz donde las filas representen los tipos y las columnas los sitios.
- Marcar la presencia (1) o ausencia (0) de cada tipo en cada ubicación.
6. Técnicas de análisis
- Aplicar métodos estadísticos (coeficientes de seriación, gráficos de seriación, etc.) para identificar la secuencia más probable a partir de la matriz.
7. Interpretación
- Contextualizar los resultados dentro del registro arqueológico, considerando continuidad cultural, intercambio, comercio o migraciones que puedan haber influido en los patrones observados.
8. Validación
- Contrastarla con otras evidencias, como la estratigrafía, dataciones radiométricas o documentos históricos.
La seriación permite a los arqueólogos reconstruir la evolución cronológica de una cultura, detectar cambios culturales y establecer conexiones entre sitios cuando no se dispone de fechas absolutas.