Viviendas típicas de los cazadores‑recolectores
Los grupos nómadas y semi‑nómadas de la prehistoria utilizaban diferentes tipos de refugios según el clima, el entorno y los recursos disponibles.
- Cuevas y abrigos rocosos: Refugios naturales que protegían del clima y se encontraban en una gran variedad de paisajes.
- Chozas: Estructuras sencillas hechas con ramas, hojas y materiales vegetales, típicas de bosques o zonas cercanas al agua.
- Tiendas: Confeccionadas con pieles de animales o telas, eran fáciles de montar y desmontar para los grupos que se desplazaban con frecuencia.
- Viviendas bajo tierra (casa de pozo): Construidas cavando en el suelo, proporcionaban aislamiento en climas fríos.
- Casas comunales o largas: Edificios rectangulares de gran tamaño que albergaban a varias familias, comunes entre algunas tribus nativas americanas del este de EE. UU.