Materiales y colores típicos
Las pirámides se construyen principalmente con piedra o ladrillo. El tono que presentan depende del tipo de material empleado y de la edad de la estructura.
En Egipto la mayoría de las pirámides exhiben un color beige o arena, resultado del uso de piedra caliza o arenisca. Algunas, que fueron erigidas con granito, pueden mostrar matices rojizos.
Es importante recordar que el aspecto original de muchas pirámides era mucho más brillante; por ejemplo, la Gran Pirámide estuvo cubierta por una capa de piedra caliza pulida que reflejaba la luz del sol.
Factores que alteran el color
Con el paso de los siglos, la exposición a la intemperie, la erosión y la contaminación atmosférica provocan cambios de tonalidad. El desgaste natural y la acumulación de polvo pueden oscurecer o decolorar la superficie, haciendo que el color actual sea distinto al original.