Las sociedades cazadoras‑recolectoras desarrollaron una gran variedad de herramientas adaptadas a sus necesidades diarias, como la caza, la recolección, la fabricación de ropa y la construcción de refugios.
Herramientas de piedra
- Hachas de mano: utilizadas para cortar, talar y raspar madera y otros materiales.
- Raspadores: empleados para limpiar pieles, madera y hueso.
- Taladros: servían para perforar agujeros en madera, hueso y piedra.
- Puntas de flecha: esenciales en la caza de animales.
- Puntas de lanza: usadas tanto para cazar como para pescar.
- Cuchillos: empleados para cortar carne, vegetales y diversos materiales.
Herramientas de hueso y asta
- Agujas (punzones): útiles para coser pieles y perforar hueso o madera.
- Hilos (agujas): para coser pieles con mayor precisión.
- Arpones: diseñados para la captura de peces y otros animales acuáticos.
- Leisters (tridentes): utilizados para ensartar peces.
Herramientas de madera
- Palos de cavar: empleados para desenterrar raíces y tubérculos.
- Garrotes o mazos: servían para la caza y la defensa.
- Arcos y flechas: principales armas de caza.
- Lanzas: empleadas en la caza terrestre y la pesca.
- Anzuelos de madera: usados para capturar peces.
Otros recursos y herramientas
- Fuego: fundamental para cocinar, calefacción y protección.
- Agua: fuente esencial para beber, cocinar y la higiene.
- Refugios: construidos con materiales locales para protegerse del clima.
- Ropa: confeccionada a partir de pieles de animales y fibras vegetales.
Estas herramientas reflejan la creatividad y adaptabilidad de los grupos cazadores‑recolectores, quienes supieron aprovechar los recursos disponibles en su entorno.