El Tercer Estado en la Francia pre‑revolucionaria
El Tercer Estado estaba formado por la población común: campesinos, artesanos, burgueses y los pobres urbanos. Representaba alrededor del 98 % de la población, pero carecía de poder político y de prestigio social frente al Clero (Primer Estado) y la Nobleza (Segundo Estado).
Sus miembros estaban agobiados por una pesada carga fiscal y por obligaciones feudales que imponían los señores locales: diezmos, corveas y otras exigencias que limitaban su libertad económica. Esta situación generó un profundo resentimiento y alimentó la atmósfera revolucionaria que culminó en la Revolución Francesa.
Al no contar con representación en los Estados Generales y ver cómo sus derechos eran sistemáticamente vulnerados, el Tercer Estado se convirtió en el motor principal del cambio político y social que transformó a Francia a finales del siglo XVIII.