Un nuevo concepto de "guerra total"
Recientes estudios paleoambientales y epigráficos han introducido el concepto de guerra total para describir los conflictos de los mayas durante el Período Clásico (250‑950 d.C.). En lugar de episodios aislados de violencia, la evidencia sugiere que la guerra fue permanente a lo largo de los siete siglos de apogeo de esta civilización, y probablemente comenzó mucho antes.
Ornamento del sitio maya de Copán, en la frontera entre Honduras y Guatemala. La ciudad fue abandonada alrededor del siglo X.
Reevaluando el colapso maya
El tradicional "colapso" socio‑económico de los mayas al final del Período Clásico (c. 950) se ha atribuido a sequías prolongadas, sobreexplotación ambiental, transformaciones sociopolíticas y, sobre todo, a una intensificación de la violencia entre 800 y 950. Un artículo publicado en Nature Human Behavior (5 de agosto de 2019) vuelve a este último factor, pero con una visión distinta: no se trataba de guerras rituales puntuales con capturas de élites, sino de una guerra total que atacaba tanto recursos civiles como militares, a veces aniquilando ciudades completas.
Pruebas de una política de tierra quemada
David Wahl, profesor asistente de geografía en la Universidad de Berkeley y coautor del estudio, explica que los datos sedimentológicos y epigráficos recientes desafían la visión anterior. "Estas ideas fueron cuestionadas por los nuevos datos de sedimentología y epigrafía", afirma.
Encuesta fotogramétrica 3D de la Estela de Witzna. © Tokovinin
En Witzna (provincia de Petén, Guatemala), una inscripción dedicada al señor de "Balham Job" permitió identificar el nombre real de la ciudad. A 32 km al sur, en Naranjo, una estela muestra el símbolo puluuy ("arde") y relata que en 697 d.C. la ciudad de Balham Job fue atacada y quemada dos veces.
Restos de monumento quemado encontrado en el sitio de Witzna. © Francisco Estrada‑Belli
En los núcleos de la laguna cercana Ek'Naab se halló una gruesa capa de carbón que coincide con el incendio masivo descrito en la estela. Ese evento provocó un notable descenso de la actividad humana en la ciudad.
Encuesta LIDAR del complejo ceremonial de Witzna y la laguna Ek'Naab (punto blanco). © Francisco Estrada‑Belli, Pacunam, Tulane University
"La capa de carbón fechada entre 690 y 700 coincide perfectamente con la destrucción registrada en la estela de Naranjo para el 21 de mayo de 697", celebra Wahl. Dominique Michelet, investigador emérito del CNRS, añadió que durante casi dos décadas la comunidad maya‑ista había subestimado la magnitud de los conflictos, enfocándose solo en rivalidades entre Tikal y Calakmul.
David Wahl tomando muestras de sedimento de la laguna Ek'Naab desde una plataforma inflable. © Francisco Estrada‑Belli, Tulane University
Wahl, vinculado al laboratorio UMR 8096 de Arqueología de las Américas, advierte que aunque la devastación de 697 no eliminó la dinastía local, el caso demuestra que la guerra clásica maya podía ser extremadamente destructiva. La combinación de datos ambientales y epigráficos es clave para comprender la magnitud de estos conflictos.
Descubrimientos LIDAR y la visión renovada del mundo maya
Los recientes levantamientos LIDAR del proyecto Pacunam revelaron murallas defensivas alrededor de ciudades como El Zotz y Tikal, evidenciando una arquitectura militar antes ignorada. Estos hallazgos confirman que los mayas, a diferencia de la visión tradicional que los presenta como menos belicosos que los aztecas, mantuvieron conflictos a gran escala y violencia continua durante siglos.