Cuando dos individuos genéticamente distantes se reproducen, pueden transmitir rasgos que otorgan una ventaja evolutiva. Este proceso, llamado introgressión, habría acelerado nuestra evolución al permitirnos colonizar distintos hábitats del planeta.
Introgressión y la expansión fuera de África
Al salir de África, Homo sapiens encontró a otros homínidos: los neandertales (Homo neanderthalensis) en Europa y Oriente Medio, y los denisovanos (Homo denisovensis) en Asia oriental y septentrional. Aunque pertenecían a especies distintas, sus genomas no estaban tan divergidos que impidieran el cruce.
Contribuciones de los neandertales
Entre el 2 % y el 7 % del ADN de los humanos modernos fuera de África proviene de neandertales. Estudios (p. ej., Current Biology, 2016) han identificado variantes neandertales que mejoran la respuesta inmunitaria y favorecen una pigmentación cutánea adaptada a latitudes con poca luz solar, facilitando la adaptación al clima frío europeo.
Contribuciones de los denisovanos
Los denisovanos dejaron huellas genéticas que permiten la adaptación a gran altitud, como la variante EPAS1 presente en poblaciones tibetanas. Otros rasgos incluyen molares de tres raíces, frecuentes en China, el norte de Asia y América, que refuerzan los dientes y fueron útiles para culturas que los empleaban como herramientas, como los inuit.
Introgressión reciente entre poblaciones humanas
América Latina
Un estudio de Scientific Reports (2015) analizó la mezcla genética en Medellín, Colombia. Allí el genoma es aproximadamente 75 % europeo, 18 % amerindio y 7 % africano. La fracción africana contiene alelos del sistema inmunitario que confieren resistencia a la malaria, una ventaja en regiones tropicales.
Madagascar
Investigaciones publicadas en Nature Communications (2018) mostraron que los malgaches poseen una mezcla casi equitativa: 40 % de origen asiático y 60 % africano. En una zona del cromosoma 1 se conserva >90 % de origen africano, incluyendo un gen asociado a la resistencia al Plasmodium vivax, uno de los causantes de la malaria.
¿Podemos seguir beneficiándonos?
La introgressión adaptativa sigue ocurriendo en la era de la globalización. Como señala el investigador Thierry Letellier, "estamos en un periodo de gran mestizaje genético; la historia de Madagascar sirve como modelo de lo que podría suceder hoy". Sin embargo, Denis Pierron advierte que la clave es la existencia de variantes genéticas todavía beneficiosas, especialmente aquellas que protegen contra enfermedades.