Introducción
El montículo de Arslantepe, situado a orillas del río Tohma, a unos 6 km de la actual ciudad de Malatya, en el sureste de Turquía, fue excavado por primera vez entre 1932 y 1939 por el arqueólogo francés Louis Delaporte. El yacimiento corresponde a la antigua ciudad de Melid.
Un tell milenario
Arslantepe es un tell, es decir, una colina artificial formada por la acumulación continua de restos humanos desde el VI milenio a.C. hasta la época bizantina. En el II milenio a.C. formó parte del Imperio hitita y, a finales del I milenio a.C., se convirtió en el centro del reino hitita tardío de Melid.
Los turcos lo denominaron Arslantepe («colina del león») por la gran cantidad de esculturas de leones encontradas en el lugar. El montículo tiene forma ovalada, abarca unos 4,5 ha y se eleva unos 30 m sobre el terreno circundante.

Primeros contactos y excavaciones
Desde mediados del siglo XIX viajeros y exploradores occidentales visitaron el sitio, pero la primera descripción concreta apareció en 1894 gracias al relato de David Hogarth. La célebre viajera Gertrude Bell documentó el yacimiento con fotografías en 1909.
Fue Louis Delaporte quien realizó las primeras excavaciones sistemáticas, descubriendo la famosa Puerta del León del periodo neo‑hitita, decorada con jeroglíficos luvios.

Los primeros edificios
La expedición italiana de los años 60 reveló los restos arquitectónicos más antiguos, correspondientes al Final de la Edad del Cobre (4300‑3900 a.C.). Se identificaron tres capas superpuestas de viviendas de adobe con hogueras externas.
Entre 3900 y 3000 a.C. se construyeron tres templos y un complejo denominado el gran palacio, formado por varios edificios monumentales distribuidos en terrazas interconectadas por corredores y patios. Este conjunto albergaba las funciones religiosas y administrativas de la ciudad.
En los muros de la sala de entrada se hallaron pinturas en ocre rojo y carbón vegetal; los dos frescos mejor conservados representan a un hombre y a una mujer, que la arqueóloga Marcella Frangipane interpreta como dioses o chamanes.

Las espadas de Arslantepe
Del mismo periodo de la Edad del Cobre tardía se descubrieron nueve espadas y doce puntas de lanza, encontradas por Marcella Frangipane en la década de 1980. Todas están hechas de bronce arsenical, la primera aleación de cobre con arsénico utilizada por el ser humano, cuyo origen se sitúa a finales del IV milenio a.C. en la meseta iraní.
Estas armas, de 45‑60 cm de longitud, son consideradas las espadas más antiguas halladas hasta la fecha. Algunas presentan incrustaciones de plata en la empuñadura, evidenciando una alta calidad metalúrgica.
Aunque su fabricación parece más ceremonial que práctica, su descubrimiento ha aportado valiosa información sobre la tecnología y el simbolismo de la época.

En 2020 se halló una espada similar en un monasterio de Venecia, erróneamente exhibida junto a objetos medievales; esa pieza carece de decoración, inscripciones o marcas distintivas.
Fortificaciones y tumba real
Alrededor del 3000 a.C. el palacio fue destruido, pero pronto se erigió una muralla de 4 m de grosor alrededor de la zona más elevada, construida con ladrillos de barro sobre cimientos de piedra. Simultáneamente se construyó la llamada tumba real, situada fuera de la fortificación, al fondo de una fosa de 5 m de diámetro.
Los análisis de radiocarbono sitúan la tumba entre 3081 y 2897 a.C. En ella se encontró el esqueleto de un hombre de unos 40 años, acompañado de varias armas y espadas.

Apogeo en la Edad del Bronce
Durante la Edad del Bronce temprana (2500‑2000 a.C.) el asentamiento se expandió y Arslantepe se convirtió en el núcleo más grande y poderoso de la llanura de Malatya, sirviendo como centro administrativo del reino de Isuwa.
Desde el 1500 a.C. la ciudad, conocida en fuentes antiguas como Malidija, fue conquistada por el Imperio hitita tardío, convirtiéndose en un estado vasallo. Tras la caída del imperio surgió un reino luvio independiente, el neo‑hitita de Kammanu, periodo en el que se construyó el palacio y las monumentales esculturas de leones de piedra.
En 712 a.C. el rey asirio Sargón II tomó la ciudad, iniciando una lenta decadencia. No obstante, hasta la época romana Arslantepe siguió siendo el asentamiento más importante de la región.

Legado y actualidad
El yacimiento fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2021. Los hallazgos más destacados, incluidas las nueve espadas, se exhiben en el Museo Arqueológico de Malatya, inaugurado en 1971.