En el refugio rocoso de Maras (Ardèche, Francia) se han identificado fragmentos de cuerda de aproximadamente 42 000 años, la primera evidencia directa de que los neandertales fabricaban cuerdas.

Los investigadores, liderados por la directora de investigación del CNRS Marie‑Hélène Moncel, publicaron los hallazgos en Scientific Reports. Las microfibras, extraídas del borde cortante de una lámina de sílex, fueron analizadas con un microscopio electrónico de barrido (SEM) y una espectrometría que confirmó su origen en fibras de coníferas.

El examen reveló que los filamentos estaban torcidos y entrelazados en tres haces, lo que indica una manipulación intencional y una planificación que requiere contar y dividir los hilos, habilidades cognitivas que antes se atribuían solo a Homo sapiens.

Implicaciones del hallazgo
La presencia de cuerda sugiere que los neandertales podían fabricar herramientas como redes o lazos para la caza de renos, animales que migraban por la llanura del Ródano cada otoño. Este descubrimiento se suma a otras evidencias —como el uso de brea de abedul y la perforación de conchas— que acercan cada vez más las capacidades técnicas y cognitivas de los neandertales a las de los humanos modernos.

En resumen, la cuerda de 42 000 años demuestra que la fabricación de cuerdas no era exclusiva de Homo sapiens, sino una práctica compartida por nuestros parientes prehistóricos.