Descubrimientos arqueológicos

Casi 500 sitios mesoamericanos desconocidos revelados en México mediante LiDAR

Un nuevo hallazgo que entusiasma a los arqueólogos de Mesoamérica: 478 sitios ceremoniales recién detectados gracias a la tecnología LiDAR en el estado de Tabasco, al sur de México. Los planos estandarizados indican que este tipo de arquitectura se formalizó antes de lo que se creía.

Casi 500 sitios mesoamericanos desconocidos revelados en México mediante LiDAR

Imagen LiDAR del sitio Aguada Fénix, descubierto hace poco más de un año en Tabasco. Tras este descubrimiento, el mismo equipo continuó las excavaciones en la zona.

Más de 30 000 m² de territorio revelan 478 nuevos emplazamientos mesoamericanos, suficiente para mantener ocupados a los arqueólogos durante décadas. El descubrimiento, de gran magnitud, se realizó en Tabasco, en el suroeste de la península de Yucatán, utilizando escaneo aéreo LiDAR (Light Detection and Ranging). Según el artículo publicado el 25 de octubre de 2021 en Nature Human Behavior, los complejos ceremoniales combinan rasgos mayas y olmecas y estuvieron activos entre 1400 a.C. y el año 1000 d.C.

Gigantismo invisible

El LiDAR permite obtener mediciones precisas de la elevación del terreno, incluso bajo densa cubierta arbórea, mediante pulsos láser que penetran la vegetación y rebotan en el suelo. Así se generan mapas 3 D que revelan detalles de territorios antes inexplorados. Decir que el LiDAR ha revolucionado el estudio del mundo maya en los últimos años es quedarse corto: ha puesto al descubierto innumerables sitios que antes eran totalmente desconocidos.

Casi 500 sitios mesoamericanos desconocidos revelados en México mediante LiDAR

Ilustración del amanecer sobre el sitio mesoamericano de Buenavista, identificado recientemente con LiDAR. Crédito: Takeshi Inomata

Sin esta tecnología, es probable que los 478 nuevos emplazamientos –bajos, extensos y casi invisibles a simple vista, incluso desde el aire– nunca hubieran llamado la atención de los arqueólogos. El equipo, liderado por el especialista en civilización maya de la Universidad de Arizona, Takeshi Inomata, no llegó a la zona por casualidad. Hace poco más de un año detectó la estructura maya más antigua y extensa conocida en la región: Aguada Fénix, una plataforma de 1 400 m de largo, 400 m de ancho y 15 m de altura, de la que se irradiaban nueve grandes calzadas. Simultáneamente se identificaron 21 sitios menores, lo que motivó profundizar las investigaciones.

Debido al alto costo de los levantamientos LiDAR arqueológicos, Inomata y su equipo utilizaron datos LiDAR públicos recabados por el gobierno mexicano sobre 84 500 km². Normalmente esa información topográfica se considera de resolución insuficiente para arqueología, pero los investigadores la combinaron con mapas de mayor resolución y con trabajo de campo in situ, sorprendidos por la gran cantidad de estructuras que emergieron.

¿Un vínculo directo entre olmecas y mayas?

Todos los sitios presentan elementos rectangulares o cuadrados, lo que sugiere una posible inspiración en el emblemático centro olmeca de San Lorenzo, cuyo espacio central rectangular habría funcionado como plaza pública. San Lorenzo es considerado la primera "ciudad" de Mesoamérica y, posiblemente, el núcleo urbano más antiguo del continente americano.

Hoy sigue sin resolverse si los olmecas fueron ancestros directos de los mayas o simplemente una civilización hermana. Aunque el descubrimiento de estos numerosos sitios no brinda una respuesta definitiva, los arqueólogos creen que existió una cultura compartida entre ambas sociedades. Según Inomata, San Lorenzo pudo haber inspirado a los sitios mayas tardíos, incluido Aguada Fénix.

"La gente pensaba que San Lorenzo era único y que no tenía mucho que ver con lo que vino después", explicó Inomata a Artnet News.

Sin embargo, la investigadora Ana Cyphers, del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, señala que, arquitectónicamente, Aguada Fénix difiere notablemente de San Lorenzo y guarda más afinidad con sitios de las tierras bajas mayas o del Chiapas central.

El número 20 y el calendario maya

Para Inomata, estos hallazgos también podrían retroceder varios siglos el origen del sistema calendárico mesoamericano basado en el número 20. Muchas de las estructuras aparecen en grupos de veinte, número que sustenta el calendario escrito maya. Algunas construcciones parecen alinearse con el amanecer en fechas específicas o con montañas cercanas, lo que sugiere una intención simbólica.

"Este descubrimiento nos obliga, en cualquier caso, a replantear lo que ocurrió en ese periodo", concluye Inomata.

Casi 500 sitios mesoamericanos desconocidos revelados en México mediante LiDAR

Imagen LiDAR de los sitios San Lorenzo (izquierda) y Aguada Fénix (derecha) que muestra similitudes: una larga plataforma rectangular y 20 plataformas periféricas. Crédito: Franandez‑Díaz/Inomata

La civilización maya, que surgió alrededor de 2600 a.C., floreció en Centroamérica durante casi 3000 años, alcanzando su apogeo entre 250 y 900 d.C. Los olmecas, por su parte, ocuparon la región antes, aproximadamente entre 2500 y 400 a.C.