Descubrimientos arqueológicos

Se confirma el parentesco con el jefe nativo americano Sitting Bull gracias a una innovación genética

Por primera vez la tecnología genética ha permitido corroborar la relación entre una figura histórica y un descendiente vivo: el famoso jefe lakota Sitting Bull y Ernie LaPointe, quien asegura ser su bisnieto.

Se confirma el parentesco con el jefe nativo americano Sitting Bull gracias a una innovación genética

Una trenza de pelo del jefe, provista por el Departamento de Antropología del Smithsonian Institute en Washington, sirvió como muestra para el estudio.

Un nuevo método, desarrollado por un equipo liderado por el profesor Eske Willerslev de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) y el Lundbeck Foundation Center for Geogenetics (Dinamarca), permite extraer información genética incluso de fragmentos diminutos y degradados de ADN antiguo. Los resultados fueron publicados en la revista Science Advances.

Los estudios anteriores se basaban en marcadores genéticos del cromosoma Y, útiles sólo para rastrear linajes paternos. En el caso de LaPointe, que reclama la descendencia por la línea materna, esa estrategia era inadecuada. Willerslev y su equipo se enfocaron en el ADN autosómico (no ligado al sexo) y lograron aislar una pequeña cantidad de este ADN en una muestra de pelo de Sitting Bull. Luego compararon esos datos con el genoma de Ernie LaPointe mediante cálculos computacionales especializados.

«Según nuestras estimaciones, la relación es de bisnieto. Estamos 100 % seguros», afirmó el profesor Willerslev.

Se confirma el parentesco con el jefe nativo americano Sitting Bull gracias a una innovación genética

Sitting Bull (nombre real: Tatanka‑Iyotanka, 1831‑1890) en un retrato del National Portrait Gallery de Washington.

Reubicar los restos de su ancestro

«Durante años se ha puesto en duda mi vínculo familiar con Sitting Bull», declaró Ernie LaPointe en un comunicado de la Universidad de Cambridge. Los restos del jefe se encuentran hoy en Mobridge, Dakota del Sur, un sitio que, según LaPointe, no refleja la importancia cultural del líder lakota. Con la prueba genética, busca obtener el derecho de exhumar a su antepasado y trasladar sus restos a un lugar más respetuoso.

El chamán y la ceremonia

Se confirma el parentesco con el jefe nativo americano Sitting Bull gracias a una innovación genética

Ernie LaPointe nació en 1831 y falleció en 1890. En 1876 dirigió a 1 500 guerreros lakota en la famosa Batalla del Little Bighorn, donde derrotó al general Custer.

Hace casi diez años, el profesor Willerslev se enteró de la búsqueda de LaPointe y le ofreció su ayuda. En 2007, un museo de Washington devolvió a LaPointe una pequeña estera de pelo perteneciente a Sitting Bull. Antes de entregarla a los científicos, LaPointe solicitó que se realizara una ceremonia tradicional con un chamán, percusiones y cantos en una habitación oscura.

Durante la ceremonia, una luz azul‑verde surgió en el centro del salón. «Soy científico, así que pensé que era el chamán con una lámpara», comentó Willerslev, pero al extender los brazos no vio a nadie. Después de fumar una pipa lakota y compartir carne de bisonte, LaPointe le explicó que la luz era el espíritu de Sitting Bull, quien otorgó su bendición al estudio.

Solo se conservó un fragmento de cuatro centímetros de la estera original, demasiado poco para la investigación. El equipo tuvo que desarrollar una técnica innovadora durante una década, que ahora permite analizar ADN antiguo de figuras históricas como Jesse James o la familia imperial rusa, siempre que exista material genético.