Evidencias arqueológicas
Los hallazgos en varios sitios de África occidental demuestran que los bantúes ya cultivaban alimentos en el segundo milenio a.C. Las excavaciones revelan asentamientos agrícolas con restos de cultivos domesticados como mijo, sorgo y frijol de paloma.
Herramientas y estructuras
Se han recuperado herramientas típicas de la agricultura, como azadas y hachas, así como graneros construidos para almacenar los granos cosechados. También existen indicios de ganadería, lo que muestra una economía mixta basada en la producción de alimentos.
Conclusión
Estos descubrimientos confirman que los bantúes eran una población sedentaria que dependía de la agricultura para su subsistencia, marcando un importante punto de partida para la expansión cultural y tecnológica del grupo.